Arkham, Massachusetts

Repositorio de pistas

Las pistas disponibles en las investigaciones aparecerán aquí.

23 comentarios

  1. Guardián de los Arcanos

    Información de los kooríes interrogados tras la emboscada en el desierto:

    – La carretera acaba en medio de campos llenos de grandes bloques de piedra. Hay un agujero, en el que muchos entran y pocos vuelven.

    – Después de las escaleras hay una cueva sin fin. En su fondo viven cosas feroces que no deben ser molestadas. Los hombres que hacen ruidos fuertes en los momentos equivocados son devorados por estas criaturas, que son demasiado horribles como para ser descritas.

    – En otra parte de la cueva vive el hombre blanco que gobierna el desierto y nos da la carne y el sexo de los prisioneros. Hay muchos prisioneros. En otro lugar diferente de la cueva vive un extraño ser que lo sabe todo pero no sabe nada acerca de nosotros y que es libre y también prisionero del líder blanco.

    – El líder blanco sabe que el Padre de Todos los Murciélagos pronto volverá a este mundo, aunque nadie sabe con exactitud cuándo. Para prepararse para ese momento, el líder debe tocar ciertas piedras cuando sea el momento.

    27 agosto, 2013 en 0:56

  2. Guardián de los Arcanos

    La declaración de Jeremy Grogan:

    “No sé cuánto tiempo ha transcurrido. Años, creo. Había tenido una racha de mala suerte en Cuncudgerie, cuando conocí a un yanqui que juraba tener en su poder el mapa de un fabuloso filón de oro, allá por el Este. Bueno, como todos los patronos, parecía ser una persona astuta, pero estaba dispuesto a pagar un adelanto allí mismo, con lo que acepté el trabajo. Era un trabajo de minero.”

    “Contrató a muchos hombres, más de veinte y todos estábamos de acuerdo en que ese tipo estaba chalado y que trabajaríamos hasta que ese estúpido se quedase sin dinero y luego volveríamos al pueblo. Bueno, eso es lo que hace un trabajador; primero un empleo y luego otro.”

    “Ese tipo se llamaba John Carver. Nos llevó hasta aquí, donde es imposible que hubiese oro y mucho menos cuarzo veteado de oro, e hizo que caváramos en un lugar exacto. No paraba de repetir una y otra vez que “Mis investigaciones son infalibles”; ¡y el Señor sabe cuánto nos reíamos de eso! Nos aseguramos de que nos pagase cada día, porque a ese tipo se le iba a acabar el dinero. De modo que cavamos a través de arena y luego sedimentos y luego rocas. Y en ese momento el dinero se acabó. Decidimos que si no había dinero, no se trabajaba y como prometimos, nos sentamos a esperar a los camiones de aprovisionamiento que nos llevarían de vuelta a Cuncudgerie.”

    “Mientras tanto, el yanqui comenzó a comportarse de una manera extraña, adentrándose en el desierto, haciendo ver que hablaba con cosas invisibles, haciendo gestos y cosas así. Luego desapareció durante un día entero y parte del siguiente y cuando volvió sus ojos parecían salvajes y demoníacos. “Hay una manera,” dijo, “hay otra manera de entrar y Dios me la ha mostrado. Os podéis marchar si queréis; ya no os necesito.” Uno de los trabajadores dijo algo acerca de los salarios que se debían por los días que habían pasado esperando a los camiones y bastantes otros usaron un lenguaje muy maleducado. Su cara tomó un semblante muy, muy cruel. “Si esto es lo que pensáis,” dijo, “entonces me esforzaré para que todos vosotros os pongáis pronto en camino; todos vosotros.” Bueno, esto no sonaba muy bien, pero ¿qué podía hacer él, siendo sólo uno contra dos docenas de nosotros?”

    “Se marchó, internándose en el desierto. Esa noche, un par de los muchachos me pillaron haciendo trampas en las cartas y me hicieron correr por los matorrales antes de poder despistarlos. Cuando me arrastraba de vuelta al campamento, vi a Carver aparecer sobre la pared rocosa, gesticulando y señalando con sus manos y entonces una gran cosa alada con garras tan gruesas como maromas bajó del cielo, destruyó el campamento y no dejó a nadie con vida.”

    “Cuando los hombres se dieron cuenta de que las armas no le hacían ningún daño, chillaban como animales acorralados. ¡Dios!”

    “Parecía que internarse en el desierto era mejor manera de morir, de modo que me largué del lugar. Cualquier cosa era mejor que encontrarse con ese hombre diabólico o su demonio. Al día siguiente encontré una sombra y me estiré allí para morir. Por alguna razón eso hizo que mi mente se aclarase y me eché a dormir. Estuve varios días durmiendo”. “Cuando me desperté, los dingos estaban comino, son mis amigos, pero no son reales. Creo que son mágicos, porque mi mente no los acaba de entender y me olvido de cuál es cuál y porque nunca comen.”

    “Carver se llevó el otro camión, toda la dinamita que quedaba y otros suministros, pero no sé adónde. Los dingos me han protegido varias veces de un pequeño grupo de kooríes que parecen obsesionados con la idea de matarme. Tan crueles sujetos llevan consigo garrotes con pequeños dientes incrustados en ellos, pero desde que los dingos mataron a dos de ellos, los que quedan tienen mucho cuidado de no acercárseme”.

    27 agosto, 2013 en 0:44

  3. Guardián de los Arcanos

    Rumores en la Taberna del Gran Cuncudgerie:

    – Más al este hay filones de oro (líneas de depósitos de mineral a la intemperie) que tienen una longitud de cientos o incluso miles de kilómetros. Sin embargo, el sujeto que está diciendo esto está tratando claramente de impresionar a su amigo.

    – En lo más profundo del desierto hay serpientes cuya picadura es mortal. (Cierto; hay serpientes de este tipo por toda Australia, dice Dodge).

    – Al este, a lo lejos, se ha producido un grave desastre minero, pero la compañía responsable ha pagado a los políticos y se ha echado tierra sobre el asunto. Unas 25 personas han muerto, entre ellas Derby Dave el galés, que estuvo trabajando para Mortimer Wycroft. Todo esto tuvo lugar hace algún tiempo.

    – Un americano chalado se llevó un grupo de dos docenas de trabajadores al desierto, les hizo cavar un pozo de diez metros de profundidad, luego les ordenó que dejaran de trabajar, les pagó una cierta cantidad de dinero como compensación y luego hizo que todo el mundo volviese a Darwin a recoger su paga. Todo esto tuvo lugar hace algún tiempo.

    – Un caballero americano de nombre John Carver (que se parece mucho al Dr. Robert Huston si los personajes disponen de alguna fotografía de él), llevó a cabo una serie de inspecciones y excavaciones exploratorias a lo largo de la Ruta de Ganado de Canning, que flanquea el lado oriental del Gran Desierto de Arena.

    – Hace unas dos semanas se avistaron en la zona tres grandes pájaros. La persona que cuenta esta historia jura que tenían alas de seis metros de envergadura. Les disparó varias veces, para ver si podía cazar uno, pero estaban fuera del alcance de su arma.

    – El americano que hizo cavar el pozo en la arena y el americano John Carver son la misma persona. Compró todo su equipo aquí mismo, en la tienda de Mortimer Wycroft.

    – Hace cinco o seis años, un tipo sostenía que había encontrado en el desierto unos grandes bloques cuadrados de piedra. Y para probar que estaba diciendo la verdad, pagó una ronda a todos los que estaban en la taberna.

    – En algún lugar del desierto hay una ciudad enterrada bajo la arena. Hay maneras de entrar y salir de ella, pero la arena cambia constantemente, enterrando y desenterrando las vías de entrada. En la ciudad viven seres maléficos.

    27 agosto, 2013 en 0:43

  4. Guardián de los Arcanos

    El diario de Arthur McWhirr es un anuario de bolsillo, de 10 centímetros de largo por 15 de ancho, encuadernado en tela marrón, correspondiente al año 1921. Cada página tiene espacio para dos días y está rallado para facilitar la escritura. El librito está atiborrado de observaciones a lápiz algo borrosas:

    7 DE MARZO: Jock Kuburaga dice que los aborígenes nos están siguiendo. Si tiene razón, es algo muy raro. Los pueblos primitivos tienen muchas razones para tener miedo de nuestras armas de fuego y de la predisposición de nuestros guardabosques a usarlas. En el pasado, siempre he visto que daban media vuelta en cuanto nos veían.

    21 DE MARZO: Estamos a mitad de camino entre el Manantial Joanna y el Pozo de la Separación, al este de una hilera desagradable de lagos secos. El calor es terrible y tenemos pocas esperanzas; aquí no hay nada y mucho menos filones de cuarzo. Las anotaciones de L. deben estar completamente equivocadas. Siempre he dicho que como topógrafo no valía nada. Por otra parte, hoy hemos avistado varios pájaros de gran tamaño que revoloteaban perezosamente sobre nuestras cabezas. ¿Cómo han llegado hasta aquí? ¿Y hacia dónde pueden estar dirigiéndose?

    22 DE MARZO: En el mediodía de hoy hemos encontrado a Jack, medio enterrado en una hondonada. Su cuerpo parecía haber sido restregado con algo y estaba cubierto de cientos de pequeñas marcas, como si alguien le hubiese lanzado un chorro de arena. Le hemos enterrado, desde luego. Echaré de menos sus consejos y lo hábil que era con los camellos.

    23 DE MARZO: ¡Hemos descubierto lo que parece ser la punta de una antigua ciudad, en su mayor parte enterrada en las arenas! Creo que he podido tomar varias buenas fotografías de este sorprendente descubrimiento, a pesar de que el calor haya estropeado todas las placas menos seis. Por increíble que parezca, la erosión de las rocas parece indicar que las columnas y los bloques de piedra pueden tener más de 10.000 años de antigüedad.

    24 DE MARZO: Hemos perdido cuatro camellos en el ataque de ayer por la noche. Vi al menos a dos aborígenes y es seguro que eran más de dos. Estoy bastante seguro de haberle dado a uno. Esto pone punto final al viaje; deberemos volver a Cuncudgerie e informar de lo ocurrido.
    Había algo más que aborígenes ayer por la noche. Vi siluetas mucho más grandes que las de un hombre; la prueba real de que dispongo es el cuerpo del camello “Viejo Sam”, marcado y (la única palabra que me viene a la memoria es “raspado”) exactamente igual que el pobre Jack. Como el ataque sólo duró un par de minutos, es difícil para mí creer que cualquier cosa humana pueda haber creado tanta destrucción en tan poco tiempo, pero no puedo ofrecer ninguna otra explicación.

    27 agosto, 2013 en 0:41

  5. Guardián de los Arcanos

    La declaración de Jack Brady:

    “Soy Jack Brady y me han dicho que me andáis buscando. Tengo muy poco tiempo y vosotros algunas preguntas que hacerme. Supongo que nunca llegaríais a hablar con Jackson Elias. Si os parece, yo os explicaré ahora lo que sé y responderé a vuestras preguntas luego”.

    “Tal y como lo veo, tenemos serios problemas. Cuanto más sé acerca de la situación, más me asusta. Siento mucho haberme ido de la lengua con Jackson pero pensé que si escribía su libro y la gente lo leía, alguien haría algo acerca de esta secta. No sabéis cuánto lamento que acabara así. ¿Vosotros erais amigos suyos? Es igual. Yo le previne y no me guardé nada para mí, y ahora os digo lo mismo a vosotros: la secta juega fuerte. Pero a estas alturas creo que ya os habréis dado cuenta”, añade con una risita.

    “Bien. Yo supe desde el principio que la negrita de Roger iba a traer problemas. Era de lo más duro y le hacía ir por donde ella quería. Él también debería de haberse dado cuenta de que iba a traerle problemas porque cuanto más se veía con ella, peores eran los sueños que tenía por la noche. Cuando dijo que quería ir a Egipto pensé que era una gran idea porque podría acabar con el asunto y las cosas volver a la normalidad. Yo le aprecio, y le debo mucho.”

    “Durante algún tiempo pareció que todo iba bien, Londres fue muy divertido pero, una vez llegamos a El Cairo, Roger empezó de nuevo a tener esos sueños acerca de encontrarse con un dios, y tonterías de ese estilo. Pero entonces ya no bebía, la chica no estaba por allí y los “caballeros” que Roger se había traído empezaban a actuar de forma aun más rara que él, por lo que me dije: las vamos a pasar moradas.”

    “Una vez que le pagué a Faraz Najir por sus cachivaches, Roger se pasó algún tiempo estudiándolos y a ponerse cada vez peor. Había una especie de busto negro al que se pasaba horas y horas mirando, y un mapa que repasaba una y otra vez como si se tratara de la foto de una chica. Fue entonces cuando empezó a decirme que encontraríamos al dios en cuanto destruyera el ojo y abriera el camino. ¡No te…!”

    “El tal doctor Huston que se suponía que era un hacha, tenía que haberle calmado, pero no hacía más que animarle. Así que, la primera noche que estuvimos en el Nilo, en Dhashur, Roger se fue derechito a escalar la Pirámide Roja. ¿Alguno de vosotros ha escalado una pirámide? ¡Os aseguro que son empinadas! Pues Roger se la subió como un mono, sin mirar para abajo ni dudar un segundo, lo que me demostró que el pobre estaba como una regadera. ¡Pero yo le seguí hasta arriba!”, vuelve a reír. “Yo también estaba loco.”

    “Durante unos dos tercios del ascenso de la pirámide no haces más que pasar por encima de grandes bloques, que están dispuestos como si un niño hubiera apilado un millón de enormes bloques de construcción. Los constructores de la pirámide rellenaron los huecos con piedra lisa pero más tarde los egipcios se la llevaron de los dos tercios inferiores (la de arriba estaba demasiado dura como para extraerla). Bueno, pues Roger pasó por el tercio superior igual de rápido, conmigo detrás. Los ojos se me salían de las órbitas porque apenas encontraba asideros para evitar una caída.”

    “En la parte de arriba hay una pequeña superficie plana y cuando Roger llegó allí se puso una especie de túnica empezando después a hacer sonidos raros, como si se le hubieran fundido los plomos del todo. Pero en ese momento hubo una enorme explosión, con todo tipo de extraños ecos y gritos, así como un fogonazo. Yo me estuve cuerpo a tierra durante un minuto hasta que me pareció seguro asomarme y entonces Roger me miró y me dijo: “El ojo ya no está, Jack. Ahora podemos ser dioses.”

    “Bueno, eso eran sólo palabras, pero detrás de él había una zona en la que había desaparecido una capa de piedra y parecía recién arrancada. Cuando volví al día siguiente, ya no estaba, y parecía como si la pirámide hubiera reparado el desconchado; sin embargo en la base encontré parte de una roca que parecía encajar allí arriba, y tenía este signo pintado.” PINTA LA OTRA PARTE DEL SIGNO.

    “Ahora sé lo que era. Era un signo mágico que mantenía a los seres malignos alejados de nosotros y Roger rompió su poder deliberadamente.”

    “Dos días más tarde, todo el grupo (Penhew, Roger, Huston y Patty) me dieron esquinazo y desaparecieron en la pirámide acodada. Envié a algunos de los chicos que hacían de mensajeros a buscarlos y volvieron gritando que la pirámide había devorado a los respetables científicos, y que el lugar estaba maldito, con lo que el lugar se quedó desierto en cinco minutos y me quedé solo. Por supuesto que entré a buscarles pero no había nadie dentro. Allí empecé a preocuparme.”

    “Sin embargo, al cabo de un rato salieron todos ellos de la pirámide. Roger me dijo que habían estado en Egipto, pero en el Egipto real, y esas fueron las palabras más sensatas que pronunció. Penhew parecía que hubiera rejuvenecido cinco años y tanto Patty como Huston parecían cambiados. Ninguno podía explicar dónde habían estado y a ninguno le preocupó que después fuera de lo más difícil contratar nuevos operarios.”

    “Después de eso, a veces me despertaba por la noche y les oía hablar en una extraña jerga que nunca había oído. Una noche Roger me dijo que me iba a enseñar el poder que habían aprendido a manejar. Salimos al desierto con un grupo numeroso de árabes y los cuatro empezaron a gritar extrañas palabras y ritmos mientras Penhew batía el tambor que le había vendido Najir. Cuando empezaron a salir criaturas del suelo y a comerse a los árabes mientras Roger y los otros se reían yo me di el piro para emborracharme a fondo. Al día siguiente, Roger me vino a buscar y me dijo que debía cambiar mi actitud. Bueno, yo le debía mucho al chico y no pensaba desertarle pero después de eso me empecé a preguntar qué demonios estaba pasando.”

    “Después nos fuimos a Kenia y Roger me explicó algo durante el viaje. Me dijo que habíamos encontrado a un dios auténtico, que reinaría en la Tierra, y que nosotros reinaríamos con él porque éramos sus elegidos. El dios nos había escogido para abrir el camino de su retorno. Y por extraño que parezca, empecé a notar cosas que me hicieron pensar. Cada semana Penhew parecía más joven y más vivaz. Patty se encontraba mareada muy a menudo. Entonces empezamos a hacer preparativos para ir a un lugar en las montañas sin río, ferrocarril, telégrafo, policía ni nadie amistoso por lo que supuse que una vez allí me iban a dar pasaporte, por lo que hice mis propios preparativos. La última noche, en Nairobi, drogué a Roger, me llevé lo que había en la caja fuerte (era dinero de Roger de todas formas) y nos metimos en un tren de carga que no figuraba en ningún horario, con destino a Mombasa.”

    “Más tarde supe que estaba en lo cierto. Los diarios dijeron que había muerto un montón de gente pero ni Penhew, ni Huston ni Patty estaban entre los cadáveres.”

    “Sea como fuere, mis arreglos funcionaron bien (suele pasar cuando no se trata de montajes muy complicados y se dispone de dinero en abundancia). Cuando llegamos a Mombasa nos bajarnos del tren antes de que cruzara el puente del ferrocarril y encontramos a un pescador que estaba dispuesto a llevarnos a Zanzíbar por unos dólares. De allí fuimos con un buque árabe de cabotaje hasta Durban, donde nos teñimos el pelo, conseguimos ropa decente y cogimos un barco hasta Perth.”

    “En el tren a Mombasa, Roger consiguió dormir y se despertó cambiado. Supongo que el estar lejos de la influencia de los otros le hizo volver a su antiguo yo. Le expliqué que estábamos en problemas, que nos teníamos que esconder y le recordé lo de los árabes muertos en Egipto, lo del dios y todo eso, y él lo recordaba aunque de alguna manera no le parecía muy importante. Captó enseguida la lógica de la situación, pero al cabo de una semana le volvieron las pesadillas y empezó a caer de nuevo en la depresión. Creo que empezaba entonces a darse cuenta de algunas de las cosas que había hecho.”

    “Por suerte, cuando estuve en la Infantería de Marina pasé por Shangai y tenía allí una buena cantidad de amigos, porque al llegar a Hong- Kong Roger ya no podía más. Había empezado a chillar a las sombras y a todo lo que se movía, por lo que le interné en un manicomio (tuve que invertir la mayor parte del dinero que quedaba para dejarle en buenas manos). Entonces me vine a Shangai, creyendo que no volvería a ver a ninguno de los otros miembros de la maldita expedición.”

    “Y así fue hasta que me puse a mirar con unos prismáticos a cierto yate y vi a Sir Aubrey Penhew pavoneándose por la cubierta del Ama oscura.”

    Cuando Brady acaba su relato:

    -Hay una isla a unos 450 kilómetros al sureste, llamada la Isla del Dragón Gris. Un mero islote en la mayoría de mapas. Allí está Sir Aubrey. Allí está la clave. Hay que reponer el símbolo protector en la isla para abortar los planes del horrendo ser y de paso destruir a Sir Aubrey y a sus abyectos adoradores. De allí tiene la intención de dirigirse a Kenia, para destruir el Gran Templo de Nyarlathotep y colocar un segundo símbolo, y después ir a Australia y poner un tercer símbolo para proteger la ciudad de la Gran Raza de la explotación de los Mitos. Los investigadores están invitados a acompañarle y ayudar, pero no pueden moverse hasta haber traducido los Siete libros. El tiempo apremia porque el Portal se abrirá en menos de un uño.

    -Su objetivo ahora es aprender los secretos de los Siete libros crípticos de Hsan, que actualmente estudia Mu Hsien.

    -Les dice que el culto a Nyarlathotep existe en todo el mundo, sin distinción de clase o raza. Sabe de la existencia de la Hermandad del Faraón Negro, la Orden de la Mujer Abotargada, la Secta del Murciélago de la Arena y por supuesto la Secta de la Lengua Sangrienta, pero también hay sectas en la India, Japón, Sudamérica y Polinesia. Brady también conoce nombres: Omar Shakti, Edward Gavigan, Ho Fong y Tandoor Singh.

    -La idea de Brady era que Elias hubiera arrojado luz sobre alguna de esas sectas puesto que, no siendo él un estudioso, carece de crédito literario. Si alguno de los personajes es autor, Brady le insta a que escriba acerca de las sectas.

    20 agosto, 2013 en 0:32

  6. Guardián de los Arcanos

    Primera entrevista de los investigadores con el barman de El Tigre Tambaleante, un tal McChum:

    Sobre Jack Brady: “Mucho tiempo no visto. Pienso quizá marcha Shangai”. “Brady salva mi vida una vez. Aquí en bar”. “Jack Brady en Rangún. Tiene gran trato allí con Charlie Grey. Creo venden armas. Charlie Grey, mucho dinero. Muy importante allí”.

    Sobre Jackson Elias, se encoge de hombros: “Aquí viene mucha gente, amigo. Lo siento”.

    Informaciones obtenidas de ‘El Correo de Shanghái’:

    DAÑOS EN EL CLUB NÁUTICO
    Una parte del Club Náutico quedó destruida la pasada noche, habiéndose informado de daños considerables en la fachada fluvial de la citada institución, valorados por el seguro en más de 8.000 libras esterlinas. No se ha informado de heridos ni muertos a causa del incidente.

    Según datos aún sin confirmar, pero que proceden de fuentes dignas de crédito, el suceso habría sido debido a filtraciones de agua que habrían minado parte de la zona del embarcadero en el que se encuentra el famoso club, causando el colapso.

    Algunos borrachos que se hallaban en las inmediaciones juran que unas extrañas criaturas emergieron del agua momentos antes del derrumbe. Su relato aportó unos instantes de distracción en la penosa tarea de remover los escombros.
    – CORREO DE SHANGAI, unas 6 semanas antes de la llegada de los investigadores.

    Información lograda a consecuencia del artículo:
    1) Examinando la escena del derrumbe se aprecia que no hay signos aparentes de filtraciones.
    2) Uno de los borrachos de la zona afirma que las criaturas que vio parecían pulpos andantes.
    3) Un empleado del Club Náutico afirma que un americano llamado John Smith se encontraba en la habitación cuya pared exterior se derrumbó. No se halló rastro alguno de él.
    4) Al enseñar una foto de Jack Brady a los empleados del club, varios de entre ellos identifican su cara como la de John Smith.

    FUEGO EN LA CARRETERA CHIN-LING
    Tres monjes han sido hallados muertos en un incendio que se originó en un pabellón del Jardín de las Nubes Púrpura de Otoño, a causa al parecer de un brasero volcado.

    Los nombres de los difuntos aún no han sido revelados pero fuentes solventes afirman que se trata de tres eruditos de las literaturas T’ang, Sung y de las Cinco Dinastías, lo que representa una enorme pérdida para todos los que valoran el gran legado cultural chino.

    Testigos oculares afirman que el fuego saltó de forma extraña de una estructura en llamas para perseguir a los monjes hasta un segundo pabellón. Según el señor Liu Chendai, residente en al camino de las Amapolas Brillantes, “una nube flotante de fuego les siguió.”

    Al parecer, un europeo fue visto abandonando la zona de la conflagración. La policía solicita respetuosamente su asistencia en la investigación.
    – CORREO DE SHANGAI, unas 4 semanas antes de la llegada de los investigadores-

    Información lograda a consecuencia del artículo:
    1) Un examen del parte del tiempo para el día de la tragedia, que viene en el mismo periódico, señala que se trataba de un día inusualmente húmedo y sin viento, condiciones que no favorecen precisamente la propagación de los incendios.
    2) El jardín se encuentra justo detrás del templo de los dioses de la ciudad. El bonzo que atiende el templo no sabe por qué se habían reunido los tres eruditos en el jardín pero reconoce una foto de Jack Brady como el europeo que también estaba en el jardín y que habló durante un rato con los monjes.

    VIOLENTO INCIDENTE EN LA CALLE DE LOS FAROLILLOS
    La Policía informa de un doble asesinato en el número 88 de la Calle de las Linternas, que al parecer tuvo lugar pasada la medianoche de ayer. Las víctimas han sido identificadas como la Srta. Reparita Wong, con domicilio en el lugar de los hechos y el Sr. Chin Hsichou, de cuyo domicilio no se disponía a la hora de cerrar esta edición.

    El inspector Chong, de la policía de Shangai, indica que los crímenes fueron inusualmente violentos y solicita información de cualquiera que pudiera haber conocido a alguna de las víctimas.

    Incluso los habituales de la Calle de las Linternas, que no se distinguen por su compasión, quedaron anonadados ante la crueldad de los crímenes. Uno de los testigos estaba tan afectado por los hechos que describió al agresor como un murciélago gigante.
    – CORREO DE SHANGAI, 2 días antes de la llegada de los investigadores.

    Información lograda a consecuencia del artículo:
    1) El edificio donde tuvo lugar el crimen se encuentra justo al lado del bar El Tigre Tambaleante. Con sólo mirar, uno se da cuenta de que se trata de un prostíbulo, uno de los muchos de Hongkew. Al llamar a la puerta, les reciben varias mujeres de vida alegre; la alcahueta, una mujer de fuerte carácter llamada Madame Gee Moshu, condesciende a hablar con los investigadores al darle dinero. Les muestra la habitación del crimen, con los muebles totalmente demolidos y manchas de sangre, pero no sabe nada más. Ella no estaba en la casa cuando tuvo lugar la tragedia y afirma tener otras cosas que hacer, no aceptando más dinero y llamando a dos gigantescos guardaespaldas coreanos quienes dan a elegir a los investigadores entre salir pacíficamente o a trozos.
    2) Tras disculparse, los investigadores hablan con las trabajadoras de la casa. Una de ellas, Jade Tembloroso, les dice que la chica que trabajaba en esa habitación fue vendida a otra casa el día antes del suceso por insistir en ocultar a un americano en su habitación contra la voluntad de Madame Gee. La chica sólo sabe que el americano se llamaba John pero identifica a Jack Brady al enseñársele la foto. La chica vendida se llamaba Choi Meiling y la que vio al murciélago gigante, Alegría Magenta, se halla en el hospital reponiéndose de la impresión.
    3) El dueño del burdel situado en el 140 de la calle de las Linternas, un aparente sacerdote taoísta enfundado en una túnica bordada con símbolos carentes de significado, se muestra muy interesado por el paradero de Choi Meiling: “¡Esa puta escapar!”, grita y luego asegura: “¡Yo pagar buen dinero por ella! ¡Yo tratar bien!”.

    Información de los eruditos de la lista aportada por el señor Mao, ayudante del cuidador del Museo de Shanghái:
    Una de las sociedades secretas más temidas en China fue la antigua Orden de la Mujer Abotargada. La Orden adoraba a un oscuro dios, y en cierto momento fue muy temida en las regiones costeras del país. Se decía que los temibles piratas Fukien a veces recibían instrucciones de la Orden. Se decía también que la Orden utilizaba una magia terrible contra sus enemigos. Las autoridades dudan de que la Orden exista en la actualidad.

    El último de la lista es Mu Hsien, quien aporta más información sobre la Orden de la Mujer Abotargada:

    – Sólo ha sido encontrada una fracción de su cifra total de víctimas; en China se ha vuelto fácil matar inocentes.
    – Cercenar los brazos de las víctimas es una prácticacomún de la secta, cuyos miembros contemplan luego cómo ésta muere desangrada.
    – La Orden sirve a una diosa oscura que ellos creen que no es sino un aspecto de una deidad primigenia adorada en secreto en muchas formas alrededor del mundo. La Orden denomina a la diosa como la Mujer Abotargada.
    – Mu cree que la Orden desea traer a su diosa a la Tierra y que el primer paso, un envenenamiento o ruptura del cielo, tiene que suceder pronto.
    – Tras alterar el cielo, al menos un año debe transcurrir antes de que el mundo quede mancillado por esos seres demoníacos, las mismísimas estrellas cambien de posición y los terribles nombres del panteón de la diosa oscura, Cthulhu, Nyogtha, Yog-Sothoth y Azathoth vuelvan a ser adorados.
    – Mu señala que el uso del antiguo conocimiento puede prevenir tan trágicos sucesos

    24 noviembre, 2012 en 16:52

  7. Guardián de los Arcanos

    Rumores en el poblado de Ndovu, a un día de las Tierras Corrompidas y a dos de la Montaña del Viento Negro:

    En la zona han desaparecido en las últimas tres semanas más de una docena de hombres, mujeres y niños. No se ha emprendido búsqueda alguna puesto que se da por segura su muerte a manos de la secta.

    El día anterior al de la llegada de los investigadores y a unas pocas horas del poblado se hallaron los cadáveres de dos elefantes recién muertos (“Ndovu” es la palabra en Swahili que quiere decir “elefante”). Los investigadores examinan los cadáveres desplazándose hasta allí. El espectáculo vale la pena puesto que no se conoce bestia alguna que pueda hacer pedazos a un elefante. Los cuerpos, a los que evitan tanto chacales como buitres, se han hinchado enormemente y de ellos sale una sustancia purulenta de color púrpura verdoso.

    El gran mago de Swara fue maldecido por M’Weru porque se atrevió a burlarse de sus poderes. Ahora se le ha caído el pelo, está ciego y balbucea como un niño.

    24 noviembre, 2012 en 16:28

  8. Guardián de los Arcanos

    Natalia Smythe-Forbes, editora de ‘La Estrella de Nairobi’

    Archivos del periódico:

    LA LLEGADA DE LA EXPEDICIÓN CARLYLE: inicialmente pretendía ser un relajado safari en la región de la Gran Grieta aunque al poco de estar en Nairobi los miembros de la expedición empezaron a mencionar otra tapadera: un viaje al Oeste para confirmar datos recogidos en Egipto sobre los seguidores de un líder religioso que emigró hacia el Sur, hacia Kenia. En Nairobi, los miembros notables de la expedición residían en Hampton House, un hotel que es propiedad de Reggie Baynes (y quien lo ha dirigido siempre) desde antes de la Gran Guerra. La expedición también tuvo tratos con el doctor Horace Starret y el Sr. Neville Jermyn. Hay una foto de partida en la que figuran un Sir Aubrey extraordinariamente rejuvenecido y una Hypatia Masters algo fondona. El doctor Green asegura que está embarazada.

    EL DESCUBRIMIENTO DE LOS CUERPOS: los informes que llevaron a la patrulla hasta el lugar de la masacre proceden de Sam Mariga, un jardinero que trabaja en la estación del ferrocarril y que vive en la calle Charles. Sam visitaba a unos parientes en el poblado de Ndovu, situado en el bosque de Aberdare, cuando se enteró de que en cierta región había gran cantidad de cadáveres sin enterrar y de que era poco inteligente acercarse por allí. Dicha región se encuentra al Norte de Nairobi y a muchos kilómetros de distancia del valle de la Gran Grieta. El teniente Mark Selkirk, al mando de una escuadra de tropas nativas, encontró los restos y según parece a los autores de la matanza, administrando justicia rápidamente. Una foto muestra cinco cuerpos de nativos Nandi colgando de sendas cuerdas.

    DE LA SRA. SMYTHE-FORBES: “Los de la Expedición Carlyle eran todos gente muy rara y de aspecto enfermizo. La pobrecilla Hypatia estuvo mareada parte del tiempo, sobre todo por las mañanas, creo recordar. Sí, así es. A Carlyle le vi poco; era un joven bastante nervioso, que bebía un poco. Y Sir Aubrey, aunque era atractivo y juvenil, tenía tratos con gente que no se correspondía con su alcurnia. Recuerdo en especial a un tal Tandoor Singh, un tipo bastante viscoso, que pasaba mucho tiempo en Hampton House. Un simple vendedor de té. Por cierto que aún está en Nairobi y a lo mejor quiere decirles de lo que hablaban aunque yo no querría saberlo. El médico, Huston, era muy estirado.” Recuerda a Jackson Elias como una persona de voluntad fuerte y genio rudo. Sugiere hablar con Roger Corydon en las Oficinas del Gobierno y con el capitán Montgomery de los Fusileros Reales.

    Sam Mariga, jardinero

    De visita en el poblado de Ndovu le comentaron que había en la zona un claro en el bosque en el que había multitud de cadáveres desmembrados desde hacía semanas. En cuanto los investigadores le narran sus hallazgos, les dirige a Johnstone Kenyatta. Se ofrece a guiarles hasta la Montaña del Viento Negro.

    Neville Jermyn, abogado que trabaja en las Oficinas del Gobierno

    Contrató a todos los hombres de la Expedición Carlyle, muchos más de los que necesitaban aunque Sir Aubrey insistió en que fuera así. La conclusión lógica es que esperaban traer de vuelta más de lo que se llevaron.
    Puede ayudar a los investigadores con sugerencias acerca de cómo aventurarse por el interior del país, cómo contratar porteadores, etc.

    Doctor Horace Starret, doctor en medicina y párroco anglicano de Nairobi

    La Expedición Carlyle se dirigió a él para adquirir cierta cantidad de suministros médicos, notablemente vaselina, opio y otros varios que no hubieran estado disponibles en una farmacia local hasta varias semanas después. En retorno, la señorita Masters hizo una generosa donación para la iglesia, por lo cual el doctor Starret les quedó muy agradecido. Debido a esta relación, le afectó mucho las noticias de la masacre.

    Participó en el examen médico de algunos cuerpos que fueron devueltos a Nairobi para ser enterrados allí. Los cuerpos estaban despedazados y, aunque siguiendo la lógica deberían haber sido devorados por los animales salvajes o haberse corrompido, estaban asombrosamente frescos después de haber estado durante semanas expuestos a la intemperie. Sin embargo, los examinadores encontraron diversas evidencias de que en efecto lo habían estado. “Una conclusión espeluznante, amigos míos. Pero a mí me confirmó en mi Fe, ¡puesto que tan atroz destino sólo puede deberse a la mano del Diablo! La única conclusión posible es una intervención sobrenatural”.

    Roger Corydon, subsecretario de asuntos nativos

    Supervisó la investigación de la masacre Carlyle aunque fue el gobernador de la colonia quien recibió las felicitaciones. El asunto lleva mucho tiempo cerrado. Se castigó a algunos indígenas Nandi pero que probablemente escaparon algunos otros también merecedores de castigo.

    Le intriga que el asunto aún despierte interés. No es el primero que pregunta en el plazo de pocos meses. “Un señor apellidado Elias también me habló del tema”. “Un tipo bastante romántico y excitable. Temo haberle decepcionado.”

    Los cadáveres de los porteadores se conservaron debido a un fenómeno meteorológico inusual, que produjo una temperatura localmente muy baja. Sin duda los Nandi asesinaron a los blancos de la expedición y mutilaron sus restos en alguna ceremonia secreta. Quizá algún día aparezcan los restos y se pueda archivar del todo tan terrible incidente.

    El capitán Montgomery y el sargento Bumption, cuartel general de los Fusileros de África

    El capitán ofrece a los investigadores una colaboración completa. Les indica que pueden buscar en los archivos.

    Desafortunadamente, una extensa búsqueda por los archivos revela que sólo uno de los hombres que estuvieron en el lugar de los hechos permanece en la región: el sargento Leonard Bumption, que por aquél entonces era un joven mensajero. El sargento está en esos momentos en el cuartel y el capitán le hace llamar a su despacho.

    Bumption relata que había varios grupos de búsqueda en la zona; el suyo estuvo buscando casi dos semanas antes de hacer su macabro hallazgo. “Era horrible, señores. No he visto nunca nada parecido. Cadáveres por todas partes, mejor dicho, trozos de cadáveres: una cabeza por aquí y un brazo por allá, hechos trizas, como si fueran de papel de periódico. Ustedes perdonarán la expresión pero algo cogió a esa pobre gente y la hizo picadillo. Uno hubiera esperado que los buitres y los chacales hubieran re- matado la faena y para cuando llegáramos no hubieran dejado más que los huesos, pero los nativos nos dijeron que los animales tenían miedo y no se atrevían a acercarse al lugar. Supongo que hasta los animales pueden tener repugnancia. En fin, que no querría ver nunca más nada parecido.”

    “No hay duda alguna de que Carlyle, Sir Aubrey, etc. estaban presentes e indudablemente muertos. Incluso vi la cabeza seccionada de Hypatia Masters y concluye que la responsable de las muertes fue una secta misteriosa”.

    Si los investigadores le preguntan expresamente por él, dirá que conoce a “Nails” Nelson de verle en el bar de vez en cuando. La noche anterior, sin ir más lejos, estaba en el Loyal Defender, el bar que hay junto al cuartel. Se ofrece de buena gana a acompañar a los investigadores al bar, pero el capitán le indica que puede retirarse.

    Bertram ‘Nails’ Nelson, soldado de fortuna

    “Vi a ‘Brass’ Brady en Hong Kong hace algún tiempo. Fue en 1923, en el Bar del Lirio Amarillo, de la Calle Wan Shing, en la zona de bares de la Pasarela”.

    No conoce la situación de la Montaña del Viento Negro pero ha estado en el Bosque de Aberdare. Afirma conocer África como la palma de su mano.

    Johnstone Kenyatta, nacionalista kikuyu

    Escucha a los investigadores con atención, evitando sus preguntas hasta haber comprendido el alcance de la misión de éstos en detalle, para luego afirmar: “Esas antiguas costumbres son crueles y mi conocimiento de ellas bastante imperfecto. Hace más de veinte años que abandoné mi hogar donde había oído tales historias a mi abuelo que era un gran murogi, o adivinador. He tratado de dejar atrás ese mundo para entrar en el vuestro y no deja de ser irónico que mientras yo intento acercarme a vuestra herencia cultural vosotros os acerquéis a la mía.”

    Reflexiona durante un rato y luego continúa: “No consigo comprender gran parte de lo que me explicáis, e incluso hay partes que encuentro difíciles de creer pero percibo algo sobre vuestro grupo; quizá tenga yo trazas del poder de mi abuelo. Si queréis, puedo indicaros dónde hallar a un hombre que quizá os pueda ayudar; no le hablé de él a Jackson Elias porque me pareció que ya estaba condenado y no podía cargar a mi amigo con semejante peso. Sin embargo, vuestros destinos no están acabados; aún os quedan grandes victorias por conseguir o quizá fracasos terribles por experimentar.”

    Si los investigadores acceden a lo propuesto, Kenyatta sale unos minutos y a la vuelta les dice: “Un amigo os espera junto a la puerta. Debéis seguirle de lejos y él se asegurará de que no le perdáis. Si se para y espera, vosotros debéis hacer lo propio. La puerta en la que entre estará pintada de amarillo; entrad también vosotros por ella, rápidamente y sin temor. Me alegro de haberos conocido.”

    El viejo Bundari

    El paseo por el barrio negro no reporta incidentes. Esta parte de Nairobi es pobre pero las gentes están alegres y no han perdido aún las esperanzas. Siguen al joven negro y cuando los investigadores atraviesan la puerta amarilla se encuentran en una pequeña cabaña, junto a un Rolls Royce amarillo bien conservado. Su guía les abre la puerta y les hace señas de que entren. Al cabo de unos minutos están botando por un camino de tierra a unos kilómetros de Nairobi, asustando bicicletas y carros a su paso y dejando atrás una nube de polvo.

    Su destino es Boyovu, una aldea cercana donde vive el viejo Bundari, uno de los magos tribales más poderosos y respetados de África Oriental.

    Una vez llegados al exterior del círculo de cabañas, el guía para el coche y se baja pero les hace señal de esperar en él. Habla un rato y en tonos persuasivos con un joven negro de aspecto delicado. En el coche hace calor. Pronto los niños del poblado se arraciman alrededor del vehículo, educados pero curiosos. Cuando los investigadores saludan o hablan, los niños cuchichean y ríen.

    Por último, el guía les presenta (en un inglés algo entrecortado) a Okomu.

    A pesar de que este último habla muy bien el Inglés, es irritantemente rudo, presiona constantemente a los investigadores en busca de detalles, razones y motivos para sus actividades para después mostrar su desagrado con las respuestas que recibe. Una vez convencido de la urgencia de su misión, Okomu se vuelve más amable. Ha oído hablar de la Secta de la Lengua Sangrienta y sabe que son responsables de la masacre de la Expedición Carlyle. Sin embargo, manifiesta que las muertes fueron consecuencia de una magia maléfica mediante la cual criaturas sobrenaturales fueron llamadas del Otro Lado para matar y llevarse a las víctimas.

    Según Okomu, los que desaparecieron fueron llevados a la Montaña del Viento Negro, un lugar terrible que todos evitan. Ni siquiera los hechizos más poderosos lanzados contra ese lugar tienen efecto. Se llama así porque en ella habita un terrible dios que, una vez al año, desata el Viento Negro, el cual trae enfermedades, hambre y desastres. Para satisfacer al dios, la secta secuestra gente y la sacrifica al dios quien entonces aparece en toda su terrible gloria. Casi es tan grande como la propia montaña y no tiene rostro, sólo una lengua color rojo sangre que cuelga de donde debería tener la frente. Junto con él aparecen monstruos de todo tipo que actúan como servidores suyos. Tan sólo con ver a ese dios, la gente enloquece.

    Al parecer la sacerdotisa de ese dios se llama M’Weru y vive en la montaña. Ella fue quien profetizó la llegada del hijo del dios, que será parte humano y parte monstruo, quien pronto bañará en sangre la tierra.

    Ha observado mucho movimiento últimamente. Teme que tramen algo para dentro de pocos días. Puede averiguar más. Averigua que en pocos días un gran acontecimiento tendrá lugar. Están llegando miles de personas a la zona.

    Okomu puede trazar un mapa que indique el camino hasta la Montaña del Viento Negro, aunque previene que no es saludable acercarse. No hay protección posible, si bien algunas historias antiguas hablan de un gran signo, el Ojo de Luz y de Oscuridad que podría encadenar para siempre a tan cruel dios en el interior de la montaña; por desgracia, nadie sabe cuál puede ser dicho signo. Algunos magos dicen que el signo existió hasta hace algunos años, en que el dios consiguió engañar a unos hombres para que lo destruyeran.

    Aunque Bundari es un mago poderoso, Okomu dice que para reforzarse tuvo que establecer una fuerte relación con los Otros Lados, por lo que la presencia de Bundari fluye ahora entre esta realidad y muchas otras. La labor de Okomu es guardar esta realidad para Bundari, y éste dispone de otros asistentes que realizan funciones similares para su presencia en los Otros Lados.

    Los investigadores deberán esperar pacientemente a que la atención del mago se centre en esta realidad, proceso que puede durar horas pero durante el cual deberán permanecer a su lado puesto que de lo contrario no será posible ponerse en contacto con él en varios días.

    Por la parte de fuera, la choza tiene las curvas suaves de una cabaña Masai y es a la vez más grande y diferentemente construida que las cabañas cónicas de barro del resto del poblado. Sin embargo, está rodeada por una verja con puerta, igual que las demás.

    Una vez dentro, los investigadores se darán cuenta de que el interior es como la concha de un caracol, y que el pasillo de entrada da toda la vuelta alrededor de la habitación central antes de entrar en ella. No hay luz, pero en las paredes interior y exterior del pasillo, que están encaladas, pueden verse máscaras, fetiches, símbolos, etc. En la habitación central aún hay más símbolos, dispuestos formando modelos arcanos.

    En el centro de la habitación se encuentra un anciano de pequeña estatura, sentado, y tan inmóvil que parecería estar muerto. Ocasionalmente Okomu coge una de sus piernas y la mueve para favorecer la circulación de la sangre, y luego la devuelve a la posición original.

    Los investigadores permanecen junto a Bundari siete horas hasta que empieza a moverse. Para la espera, Okomu les ofrece cacahuetes pelados, plátanos cocidos: los investigadores no pueden conversar porque el ruido atraería demasiado rápido a Bundari de su viaje interdimensional, lo cual entraña una cierta dosis de peligro.

    Por fin, el cuerpo del anciano empieza a moverse y como a hincharse, percibiendo los investigadores un a modo de espíritu intangible que no estaba presente antes. Sus ojos se abren y estudia a cada uno de ellos tras lo cual, y a modo de presentación, menciona algún acontecimiento del pasado de cada cual.

    Utilizando a Okomu como traductor dice: “Vuestra misión es peligrosa y el tiempo escaso. ¿Preferís bellas palabras o la pura verdad? La Lengua Sangrienta se está volviendo arrogante. La gente de la región desaparece en la montaña, raptados por la secta y destinados a un terrible sacrificio que tiene que realizarse. Los líderes de las tribus han sido corrompidos. Muchos de nosotros debemos rezar continuamente a Ngai, el señor del Kere-Nyaga (el monte Kenia) para detener este mal.”

    “Si vosotros, buscadores, tenéis coraje podréis conseguir muchas cosas. Pero debéis apresuraros. Okomu puede ayudaros a preparar vuestro viaje pero no puede daros lo que yo: he aquí algunos objetos que os ayudarán.”

    Da un espantamoscas con un mango de ébano con símbolos kikuyu. En muchas culturas africanas este tipo de amuletos se utiliza como defensa contra espíritus maléficos puesto que la mayoría de ellos suelen adoptar la forma de moscas y por ello todos los magos africanos tienen el espantamoscas como una parte importante de su parafernalia.

    Bundari no explica en detalle para qué sirve, limitándose a decir que sirve para encontrar y para defenderse del mal.

    El otro objeto es una cajita de madera con un reptil de extraño aspecto; es de color marrón grisáceo, piel rugosa y tres cuernos que le salen de la frente. “Éste es mi amigo, Aquél Que No Es Lo Que Parece. Podéis llamarle Aquél para abreviar. Llevadle con vosotros y alimentadle bien cada día con moscas. Sólo os servirá una vez y no contra la magia. Sólo tenéis que abrir la caja y dejarle suelto.”

    13 octubre, 2012 en 15:47

  9. Guardián de los Arcanos

    Los últimos días han sido duros. Demasiado duros. Y lo peor parece que está por llegar a pesar de que no cabe evocar una mayor abominación. Alterno la vigilia con el sueño y no distingo ya lo que es realidad de lo que son meras sombras de un tiempo que quizás ni haya existido. ¿Cómo poder estar seguro? En mis momentos de lucidez escribo. Atropelladamente garabateo letras antes de que la arena del desierto vuelva a invadir mi mente y el pánico me domine de nuevo, inutilizándome.

    La verdad quedó expuesta en la cámara secreta de la pirámide torcida. Hay un calendario. Habrá un eclipse. El sol se oscurecerá y ellos volverán. El 14 de enero de 1926 algo inimaginable va a ocurrir. El fin del espacio y del tiempo tal y como lo conocemos. La extinción de la raza humana. O aún peor.

    El mapa estelar predice la configuración de las estrellas. Ya están casi en la posición correcta. El mapa terrestre dibuja un triángulo con tres vértices: Kenia, algún lugar de China -probablemente Shanghai- y el norte de Australia. En Kenia sabemos qué pasara, pero ¿y en China y en Australia?

    Estamos locos. Pero no porque nuestra cordura haya quebrado, no, sino porque seguimos adelante. Los jeroglíficos de la cámara del Faraón Negro auguraban el nacimiento del avatar de Nyarlathotep en la Montaña del Viento Negro en el plazo de dos o tres meses. No tenemos más opción que darnos prisa si queremos evitar lo inevitable. Es el primer vértice del triángulo. Pero antes hay un asunto que requiere de nuestra más inmediata acción.

    Nyarlathotep. Su mismo nombre hace que me tambalee y comiencen los delirios. ¿O quizás es al revés? ¿Es ahora cuando estoy en plena posesión de mis facultades mentales? ¡Él tiene razón! ¡No podemos hacer nada! ¡Lo mejor es irnos a nuestras casas a esperar lo peor! ¡Nuestros esfuerzos son fútiles! ¡Dios, pero ¿por qué seguimos adelante?!

    La reina Nitocris es una pieza clave en esta locura. Neutralizándola quizás podamos ganar algo de tiempo, quién sabe. ¿Pero cómo? Los ulemas de la mezquita de Ibn Tulun no nos quisieron hacer caso y ahora están todos muertos o locos. ¡Han robado el cinturón de Nitocris! ¡Ahora pueden resucitar a la malvada reina en cualquier momento! ¡Lo que predijo el doctor Kafour se está cumpliendo!

    Es una carrera contra el reloj y la expedición Clive es la clave. Allí las nefastas sensaciones se confirmaron. El poco tiempo de estancia en ese lugar sirvió para contrastar nuestras peores sospechas. La desaparición de la momia, que sin duda pertenece a la reina Nitocris pese a que el propio Henry Clive afirme que no, es el preludio del desastre. Es difícil distinguir quiénes de entre la expedición de Clive están implicados en el complot de quienes no. Martin Winfield fue la primera persona que atendió a nuestro grupo. Es alto, delgado y rubio, insufriblemente creído y malicioso. Despide un aura de malevolencia tal que incita al odio hacia su persona. Sin duda se trata de un sádico. Lleva en la mano una fusta y sospechó de nuestra gente desde el primer momento.

    Winfield guió al grupo hacia Henry Clive, que se encontraba en una de las lonas con las que la expedición se cubre del fuerte sol. De cabello gris y luciendo un pequeño bigote, aparenta campechanía aristocrática. Rondará los 60 años. Esto es lo que narró: “El grupo descubrió una cámara secreta en la tercera pirámide (la más pequeña), que contenía los restos sin momificar pero notablemente bien conservados de una reina egipcia hasta el momento desconocida. Ningún jeroglífico permitía identificarla, pero los magníficos objetos funerarios que la acompañaban me convencieron de que se trataba de una de gran importancia. Se notificó a las autoridades egipcias y se hicieron preparativos para extraer el sarcófago y la momia, sacándose sólo de la cámara un cofre de oro finamente trabajo que contenía papiros. Sin embargo, los pergaminos eran totalmente ilegibles al haber sido mal sellado el cofre al colocarse originalmente en la cámara funeraria. Tres noches más tarde pudieron escucharse unos gritos terribles, procedentes del interior de la pirámide. Cuando los arqueólogos entraron, al cabo de unos 20 minutos, la momia, el sarcófago y los dos agentes de la policía egipcia que montaban guardia habían desaparecido sin dejar rastro. Los guardias no han aparecido y se supone que han muerto. Nadie se explica cómo pudieron los ladrones llevarse tan rápidamente un sarcófago de alabastro que pesa varias toneladas y que habría requerido de la expedición varios días de trabajos para moverlo. El polvo de los pasillos no mostraba más que las huellas, perfectamente identificables, de los miembros de la expedición y de las autoridades arqueológicas, sin que aparecieran por parte alguna señales de rodillos o de roces en puntos estratégicos de los pasadizos (donde hubiera sido necesario apuntalar los tornos que permitirían arrastrar el enorme peso). Estoy desconcertado ante estos hechos y estoy preocupado por el efecto negativo que puede tener en el por lo demás impecable trabajo de la expedición”.

    Clive se mostró rotundo en algo a priori desconcertante, pero que ahora tiene todo el sentido: “El sarcófago no es de Nitocris. Existe la posibilidad, pero como científico tengo que probar cualquier conjetura antes de anunciarlo”.

    Allí el grupo de investigadores pudo entablar conversación con dos miembros más de la expedición: Agatha Broadmoor y James Gardner. La primera, una mujer de cerca de 70 años, dice ser una especie de médium y presenta un cuadro de demencia senil bastante evidente. Su misión en la expedición es un misterio, pero podemos deducir cuáles son sus planes si realmente ella dice tener el poder que afirma. Gardner, por su parte, es un arqueólogo conocido por escribir tres libros de egiptología, ninguno de los cuales estaba muy bien redactado ni fue muy bien acogido por la crítica especializada, pero defiende con pasión una de sus teorías favoritas que afirma que bajo la Esfinge de Gizeh hay un laberinto subterráneo de túneles. Quizás uno de esos túneles fuera usado para sustraer el sarcófago de la reina Nitocris.

    Según uno y otra, la momia fue identificada como la de la reina Nitocris a partir de textos exhibidos por Clive antes de salir de Londres. Ambos creen que el sarcófago no fue sacado de la pirámide arrastrándolo. Agatha piensa que se utilizó a algún ser sobrenatural o, como ella dice, “algo antiguo e insondable.” Gardner, que es más escéptico, opina que debe de existir algún pasadizo secreto que lleva desde la cámara a algún otro lugar, quizá a alguna de las otras pirámides de la zona. La policía local se muestra más de acuerdo con esta teoría y llevan días intentando (sin éxito) descubrir el pasadizo.

    Hasta el momento, ambos opinan tan sólo que Clive ha sido discreto en demasía al no querer identificar la momia de buenas a primeras. Agatha sabe que la resurrección de Nitocris requiere su corona, su anillo y su cinturón: colocando estos tres objetos sobre la momia a la vez que se realiza el ritual apropiado, Nitocris regresará de entre los muertos.

    De importancia para nosotros es la opinión de Gardner de que el enigma de la Esfinge tiene que ver con un faraón sin nombre del antiguo Egipto, y que a su parecer es muy anterior al Faraón Negro. Además, cree que bajo la Esfinge y más allá de ella existe o existió un laberinto subterráneo y quizás una ciudad entera. Ésta es la razón por la que accedió a acompañar a la Expedición Clive.

    Ahora que mis amigos parten para adentrarse en esos pasadizos del demonio bajo las pirámides de Guiza, yo, Edward Green, exalando mi último hálito de buen juicio que me queda, juro que aunque ellos no vuelvan de las entrañas de la tierra, este testimonio junto a los documentos que dejo a mis compañeros de la Fundación Pickman, dará fe de que, al menos, intentamos acabar con fuerzas cósmicamente infinitas con toda nuestra alma.

    ¡Que el buen Dios perdone nuestros pecados! ¡Que nos acoja en su seno ahora que ya no hay esperanza para la humanidad! ¡El horror! ¡EL HORROR!

    28 septiembre, 2012 en 0:43

  10. Guardián de los Arcanos

    Traducción de un fragmento de ‘Los Ritos Fúnebres’ de Luveh-Keraph a cargo de Vanheuvelen. Entre paréntesis otra posible interpretación de los jeroglíficos:

    “Y aparecerán extranjeros (extraños) llegados de lejanos tiempos y tierras por descubrir para sacrificarse por el legado de Sneferu. A quien derrotó nació y murió, pero nacerá y debe morir otra vez. En la profundidad (debajo) de las obras de su hijo se perpetrará la aberración y se proclamará un nuevo orden que someterá a los pueblos (naciones). La bestia (criatura) sellará el acuerdo maldito con sangre y hambre. Más tarde, cuando el sol se oscurezca y los ángulos ejerzan su poder, el mundo se cubrirá de tinieblas para toda la eternidad”

    Noticia aparecida en ‘El Cairo Bulletin’:

    Tragedia en la mezquita de Ibn Tulun

    Seis de los más respetados eruditos de la mezquita de Ibn Tulun fallecieron la pasada noche al derrumbarse el techo de su sala de estudios por causas que hasta el momento aún no han podido ser determinadas; hasta el momento se han recuperado cadáveres y falta por localizar el del sexto erudito, Nessim Efti. El nazir de Ibn Tulun, Ahmed Zehavi, pudo sobrevivir al derrumbamiento y se encuentra hospitalizado en estado de ‘shock’. El accidente tuvo lugar en un edificio adyacente a la histórica mezquita, la cual no ha sufrido daño alguno.

    19 mayo, 2012 en 15:23

  11. Guardián de los Arcanos


    Yalesha, bailarina del club La Pirámide Azul


    La estela egipcia de la Casa Misr, estudio campestre de Edward Gavigan


    El horror de la Casa Misr. Lo que acabó con la vida de Tommy Mancini.


    Carta inacabada encontrada en la Casa Misr.

    22 enero, 2012 en 13:55

    • Guardián de los Arcanos

      Faraz Najir, comerciante egipcio que consiguió ciertas piezas a Roger Carlyle:

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      Declaración de Najir: “Roger Carlyle buscaba información acerca del reinado del Faraón Negro, que se supone acabó con la llegada de Sneferu, primer faraón de la cuarta dinastía. Yo tenía en mi poder diversos objetos relacionados con el Faraón Negro: un pergamino que detallaba la entrada a una cámara secreta en una pirámide sin nombre donde se suponía estaba enterrado dicho faraón, un busto del Faraón Negro, un tamboril cubierto de extraños símbolos supuestamente dotado de poderes místicos y un extraño aro con un circón grande que se dice era la corona del Faraón Negro y la clave de su triunfo sobre la muerte. Envié a Carlyle esos objetos. Por encargo de Carlyle, yo robé los objetos de casa de un respetado comerciante Omar Shakti, que es el sumo sacerdote en Egipto de la Hermandad del Faraón Negro y se los vendí a Warren Besart, que era el agente de Carlyle. Al parecer la Hermandad estaría también involucrada en el robo de una momia de la Expedición Clive, que actualmente se halla en Egipto. También se dice que la Hermandad quiere un objeto que se halla en la Mezquita Ibn Tulun pero no sé de qué objeto se trata ni de por qué la Hermandad tiene interés en él”

      Nigel Wassif, editor de ‘El Cairo Bulletin’:

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      Foto en la que aparecen sir Aubrey, Roger Carlyle, Hypatia Masters y el doctor Robert Huston saliendo de una cena en su honor en el Turf Club dos días después de su llegada a El Cairo. Carlyle es moreno y apuesto; Huston tiene el pelo gris y es regordete, con un cierta sonrisa de preocupación; sir Aubrey tiene el pelo blanco y es alto y distinguido; Hypatia Masters es morena y luce un vestido muy bonito aunque parece algo fondona. Detrás sale un hombre robusto y con barba cerrada, que lleva un smoking ceñido, pero como quiera que se trata de un mero empleado no se le identifica en el artículo. Los datos de las columnas de sociedad y de noticias del diario permiten hilvanar la historia: la expedición llegó a El Cairo en mayo de 1919 con el objetivo de excavar buscando información acerca de la tercera dinastía de Egipto, un período sobre el que no se dispone de demasiadas informaciones. Tras investigar cerca de Gizeh, los trabajos se trasladaron primero a Saqqara y luego a Dhashur. Como quiera que los lugares donde se excavaba tenían poco que ver con los hallazgos conocidos de la tercera dinastía, empezaron a circular rumores acerca de supuestos propósitos secretos de la expedición, mencionándose varias veces al Faraón Negro. Más tarde, otros rumores mantuvieron persistentemente que la expedición había realizado un hallazgo sorprendente. En julio de 1919 los miembros de la expedición embarcaron de repente con dirección a Mombasa, ostensiblemente de vacaciones, y de hecho antes de la salida se informó varias veces de que Roger Carlyle estaba enfermo.

      Como portavoz del grupo, Sir Aubrey informó de que el calor del verano era demasiado fuerte para Roger y que además, la crecida estacional del Nilo cubriría un lugar de excavaciones importante durante varios meses, por lo que habían decidido descansar en Kenia. Algunas fotos muestran a Hypatia Masters con su cámara (Pie de foto: “La señorita Masters se prepara para un safari fotográfico”) pero en una de las fotos sale parte de una hoja de calendario, que se encuentra en el mes de mayo. La foto fue tomada por Wassif en mayo, a la llegada de la expedición, pero la utilizó en julio para cubrir la noticia del safari. Nigel dice que es bastante normal en prensa utilizar este recurso. La señorita Masters también cayó enferma en junio y no se había recuperado cuando el grupo salió hacia Kenia. Wassif recuerda que la Expedición Carlyle era desagradablemente terca en no permitir que nadie visitara sus excavaciones, ni siquiera la prensa.

      Nigel también recuerda que los miembros principales de la expedición cenaron varias veces con Omar Shakti, un rico plantador de algodón a quien Wassif encuentra repelente y cuya reputación privada es más bien oscura. Wassif sabe que Shakti está conectado con la Hermandad del Faraón Negro, una organización a la que teme y de la que opina que es una gran desgracia para su país.

      Actualmente se encuentra en Egipto otra expedición perteneciente a la Fundación Penhew. El grupo de Henry Clive está excavando en Gizeh y recientemente desenterraron la momia de una mujer desconocida, hallada en una cámara secreta de la pirámide pequeña. Diversas autoridades han especulado con que pueda tratarse de la reina Nitocris, una figura misteriosa de la sexta dinastía. Antes de que pudieran realizarse ensayos o desenvolver a la momia, el sarcófago y su contenido se esfumaron ante la perplejidad de todos los implicados. La policía ha realizado esfuerzos considerables pero hasta el momento con ningún éxito. El lugar estaba bien guardado y sólo existía una salida de la cámara secreta.

      Doctor Ali Kafour, del Museo Egipcio:

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      LA EXPEDICIÓN CARLYLE: “La expedición descubrió algún secreto relativo al Faraón Negro y que tal descubrimiento les llevó de alguna manera a ser asesinados en Kenia. Sir Aubrey Penhew hacía mucho tiempo que estudiaba al Faraón Negro y Kafour había discutido con él dicho tema, intercambiando ambos información acerca de tan sutil presencia. En su última visita sir Aubrey no acudió a visitarme y fui fue al lugar de las excavaciones, Sir Aubrey me rechazó rudamente. Recuerdo muy vivamente algunos cambios muy aparentes en Sir Aubrey: parecía físicamente más joven y emocionalmente era retraído, distante y curiosamente cruel”.

      EL FARAÓN NEGRO EN LA HISTORIA: “Hacia el final de la tercera dinastía llegó a Egipto un hombre llamado Nefren-Ka, un poderoso hechicero que podía infligir la locura y la muerte a sus enemigos con un simple gesto. Cuenta la leyenda que procedía de una antigua ciudad en los desiertos de Arabia cuyo nombre era Irem, la Ciudad de los Pilares, que se menciona en el Al Azif. Todos los que sabían acerca de ella la temían. Nefren-Ka revivió el culto de un dios antiguo y maléfico llamado el Faraón Negro. Pronto Nefren-Ka y dicho dios fueron intercambiables en las mentes de la gente y el hechicero fue conocido como el Faraón Negro hasta el punto en que nadie podía distinguir los hechos y leyendas de uno y otro. Durante muchos años, el Faraón Negro luchó contra los sucesores de Zoser, de la tercera dinastía, por el control del país y tan grande era el poder de aquél que no queda recuerdo alguno de éstos. Durante algún tiempo, Nafren-Ka reinó sobre el Nilo y sus pueblos hasta que Sneferu fundó la cuarta dinastía y con la ayuda de la diosa Isis consiguió vencer la magia maléfica de Nefren-Ka, matándole. Sin embargo, y por extraño que parezca, se construyó una pirámide para albergar el cuerpo del hechicero (Cabe la posibilidad de que esto pudo realizarse para aislar a Egipto de la todavía potente magia albergada en el cadáver) pero esta estructura se derrumbó cuando Sneferu estaba construyendo una segunda. La Pirámide Derruida está en Meidum y la segunda es la Pirámide Torcida de Dhashur. Los papiros afirman que el cuerpo de Nefren-Ka fue sacado de Meidum y enterrado en Dhashur pero las excavaciones allí realizadas no han descubierto ni rastro. En Dhashur hay otra pirámide, la Pirámide Roja, que también se atribuye a Sneferu y que se dice que guarda a Dhashur para evitar que Nefren-Ka regrese de entre los muertos. Después de su triunfo, Sneferu ordenó que toda referencia al Faraón Negro fuera borrada pero los adoradores de éste permanecían, aguardando el retomo de su amo. Al cabo de unos años, éstos fueron expulsados de Egipto hacia el Sur, a los horrendos pantanos que hay más allá del Sudán. En la sexta dinastía, se dice que la cruel reina Nitocris estaba aliada con un nuevo culto al Faraón Negro, aunque no hay pruebas objetivas, aunque yo creo que es verdad. Al Faraón Negro se le llama a veces Nyarlathotep”.

      LEYENDAS DEL FARAÓN NEGRO:
      -Algunos dicen que pertenecía a un panteón de dioses abominables más antiguos que los de Egipto, enteramente inhumanos y dedicados al caos y la locura.
      – Se dice que Nefren-Ka poseía una tremenda bestia, de la que la Esfinge de Gizeh es una representación pequeña e inexacta.
      – La voz de Nefren-Ka al parecer podía recorrer el país mediante un viento negro que podía destruir las cosas, a voluntad del mago.
      – Una profecía implica que el Faraón Negro retornará “dedos y pies después del Gran Hombre Bueno”, una referencia que podría querer decir 20 siglos después de Jesucristo, iniciándose a continuación una era destinada a acabar con el dominio del Hombre sobre la Tierra, trayendo la verdad y la libertad a los seguidores del Faraón.
      – También se dice que adoradores humanoides pero inhumanos del Faraón Negro acechan bajo tierra en los desiertos, atacando a veces a los que transitan por allí.
      – La gran Esfinge de Gizeh se afirma que interpretaba un papel inusual en los tremendos ritos realizados por Nitocris.

      LO QUE CREE EL DOCTOR KAFOUR:
      ElL FARAÓN NEGRO: “El Faraón Negro y Nefren-Ka existieron, al igual que los dioses a cuyo panteón pertenece el primero; se les llama Otros Dioses y les dirige el Sultán demoníaco, Azathoth. Yo he visto en el desierto a servidores de estos dioses y sé que en el Egipto actual existe la Hermandad del Faraón Negro aunque ignoro su organización, dirigentes o actividades. También sospecho que el culto al Faraón Negro se está extendiendo a otros lugares de África: por ejemplo, he oído hablar de una secta en Kenia (que es una colonia británica) llamada la Lengua Sangrienta, que adora a un dios monstruoso que no es sino otro aspecto del Faraón Negro”.
      LA REINA NITOCRIS: “La momia sin identificar recientemente robada a la Expedición Clive en Gizeh sin duda pertenecía a la bella y malvada reina, que fue enterrada viva aunque no se había hallado rastro alguno hasta que la Expedición Clive encontró la cámara secreta en la pirámide pequeña. No sé cómo o por qué fue robada pero creo que el robo puede estar relacionado con la profecía del retorno del Faraón Negro. Un miembro de la excavación fue despedido un mes después de que el grupo llegara. Un arqueólogo holandés, Janwillem Vanheuvelen, fue expulsado por el doctor Henry Clive, supuestamente por incompetencia y alcoholismo”.
      LA FUNDACIÓN PENHEW: “Aunque siempre he respetado a Sir Aubrey y a su director Edward Gavigan, y me han parecido correctos los esfuerzos de la Fundación Penhew, desde la muerte de Sir Aubrey ésta ha financiado 10 expediciones a Egipto con un balance de unas 20 muertes, numerosas desapariciones, varios suicidios y al menos un caso certificado de locura. La mayoría han seguido el mismo esquema de secretismo absurdo, excavaciones erráticas y extraños incidentes establecido en su momento por la Expedición Carlyle”.

      Warren Besart, antiguo agente de Roger Carlyle:

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      “Un abogado me contrató como agente de compras de Carlyle, que me fue presentado como un multimillonario americano. Siguiendo instrucciones enviadas por escrito por Carlyle, adquirí ciertos artefactos a Faraz Najir, sacándolos ilegalmente de Egipto para enviarlos a Sir Aubrey Penhew en Londres. Yo sabía que los artefactos eran antiguos pero ignoraba su poder o su significado. Cuando la Expedición Carlyle llegó a Egipto, yo me encargue de conseguir el equipo y los permisos necesarios. Su objetivo principal estaba en Dhashur, a unos 34 Km de El Cairo, Nilo arriba, en la zona de la Pirámide Torcida. Un día, ya en Dhashur, Jack Brady vino a verme y me dijo que Carlyle, Hypatia Masters, Sir Aubrey y el doctor Huston habían entrado en la Pirámide Torcida y habían desaparecido. Brady estaba muy nervioso y sospechaba algo raro porque los trabajadores habían huido del lugar, quedando los trabajos interrumpidos. A la mañana siguiente volvieron a aparecer Carlyle y los demás. Estaban muy excitados a causa de algún hallazgo de tremenda importancia, pero no hicieron ningún comentario ni pusieron nada por escrito porque Sir Aubrey era muy estricto con el secreto de las excavaciones. Todos ellos parecían haber cambiado de alguna forma inexplicable, y no a mejor, por lo que no me atreví a hacer más preguntas. Esa noche, una anciana egipcia vino a verme y me dijo que su hijo, que era uno de los trabajadores que huyeron, lo había hecho porque Carlyle y los demás habían entablado relación con un ser antiguo y maléfico, el Mensajero del Viento Negro. Sabía mucho sobre eso y conocía cosas muy, muy antiguas. Dijo poder reconocer que las almas de todos los europeos excepto yo mismo y Jack Brady estaban perdidas pero que si quería pruebas fuera a la Pirámide Derruida en Meidum la noche antes de la luna nueva. Y yo… ¡Dios me ayude! ¡Yo fui! Me llevé uno de los camiones, aparentando que iba a El Cairo de juerga pero en cambio me dirigí a Meidum, que está a 35 Km al Sur y me escondí donde ella me dijo. Allí, a medianoche, pude ver a Carlyle y a los otros entregándose a obscenos rituales junto a un centenar de otros desequilibrados. El desierto pareció cobrar vida, arrastrándose y ondulando hacia las ruinas de la pirámide. Horrorizado, ¡pude ver como las propias piedras se convertían en un ser esquelético de ojos saltones! Extrañas criaturas empezaron a salir de la arena y a coger por el cuello a los bailarines, desgarrándoselo, hasta que sólo quedaron en pie los europeos y otro celebrante, revestido de un manto. Algo más surgió de la arena, del tamaño de un elefante pero con cinco cabezas peludas. De repente, me di cuenta de lo que era, ¡pero no podía dar crédito a mis ojos! Lo vi alzarse y de un solo bocado devorar a la vez los cuerpos destrozados y a sus horrendos asesinos, con lo que sólo quedaron vivas cinco personas entre el hedor de la arena cubierta de sangre. Me desmayé. Al recuperarme empecé a vagar por el desierto, donde me aguardaban nuevos horrores. Tras ascender tropezando por una loma poco antes del amanecer vi más allá ¡centenares de esfinges negras alineadas ordenadamente, esperando la hora de la locura en que se alzarán para devorar el mundo! Me volví a desmayar y esta vez abandoné el mundo durante varios meses. Un hombre me encontró y durante dos años él y su madre me cuidaron hasta que pude volver a El Cairo. ¡Pero entonces empecé a soñar! Ahora sólo el hachís o el opio (si encuentro) pueden ayudarme. Ahora vuelvo a estar bajo de reservas y mi vida es intolerable sin la droga. Caballeros, ¿querrán ustedes ayudarme? Sólo las drogas fuertes me mantienen apartado de la locura. ¡Todo está perdido señores, todo está perdido! No hay esperanza para ninguno de nosotros. Ellos aguardan por todas partes. ¿Nadie quiere probar un poco? La mujer que me habló acerca de la ceremonia nocturna se llama Nyiti y su hijo, Umba. Ambos viven en El Wasta, un pueblo del Nilo al sur de Meidum”.

      Nyiti, de El Wasta:

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      Trozo de losa blanca entregada por Nyiti a los investigadores, de unos 18 x 23 cm y bastante gruesa. Sus bordes irregulares indican que fue arrancado de un trozo mayor de piedra trabajada. Las incisiones del dibujo tienen una antigüedad de siglos y la piedra caliza de estas características se utilizaba como recubrimiento de muchas pirámides. Llevado el fragmento al sol, resulta que no es blanco del todo sino que tiene un cierto tono rojizo, característico de la Pirámide Roja de Dhashur:

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      Mahmud, el joven guía de los investigadores en El Cairo:

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      Otra imagen de Warren Besart:

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      Jamwillen Vanheuvelen, arqueólogo holandés en horas bajas. Exmiembro de la expedición Clive:

      Jamwillen Vanheuvelen

      “Me uní a la Expedición Clive cuando ésta llegó a El Cairo. Estuve con ellos mientras trabajaban en Gizeh, y estaba allí cuando la tumba con la momia femenina “sin identificar” fue descubierta. El grupo descubrió una cámara secreta en la tercera pirámide (la más pequeña), que contenía los restos sin momificar pero notablemente bien conservados de una reina egipcia hasta el momento desconocida. Se notificó a las autoridades egipcias y se hicieron preparativos para extraer el sarcófago y la momia, sacándose sólo de la cámara un cofre de oro finamente trabajo que contenía papiros. Clive dice que no, pero los pergaminos encontrados en la tumba estaban en buen estado y eran perfectamente legibles. Tres noches más tarde pudieron escucharse unos gritos terribles, procedentes del interior de la pirámide. Cuando entramos, al cabo de unos 20 minutos, la momia, el sarcófago y los dos agentes de la policía egipcia que montaban guardia habían desaparecido sin dejar rastro. Los guardias no han aparecido y se supone que han muerto. Yo creo que la momia era en efecto Nitocris, sobre la que apenas sé nada. Fui despedido repentinamente justo antes de que la expedición preparase su traslado a Menfis. El despido se basó en la necesidad de recortar gastos”.

      DE LOS MIEMBROS DE LA EXPEDICIÓN CLIVE “Reconozco que el problema con la bebida me llevó a ser expulsado. Estoy agradecido a Martin Winfield por su ayuda para localizar los pergaminos de los Ritos Fúnebres. Admiro a Johannes Sprech, cuyo conocimiento de los jeroglíficos egipcios me hizo ganarse su respeto. También me llevé buena impresión de Agatha Broadmoor y James Gardner, aunque sus teorías sobre Egipto y el Ocultismo están lejos de la verdad”. Un investigador que saque Arqueología o Historia sabrá que Gardner escribió varios libros sobre Egiptología con teorías un poco estrambóticas. La más llamativa es que debajo de la Esfinge hay un laberinto de pasadizos. Mientras la conversación con Vanheuvelen continúa, un gato se introduce en la habitación. El arqueólogo holandés interrumpe sus palabras para darle una patada y el gato abandona la habitación. Revigorizado por el alcohol, Vanheuvelen cuenta cómo encontró lo que le hará rico y famoso. “Ahora les contaré cómo encontré lo que me hará rico y famoso. En un pequeño templo perdido he dado con un conjunto de pergaminos que contienen un tratado desconocido con antiguos rituales egipcios. Los pergaminos datan al menos de la 13ª dinastía. Ahora los estoy traduciendo. Unos pocos días, quizá una semana, y habré concluido”. “Descubrí los pergaminos en un templo perdido en las calles de El Cairo”.

      Interior de la mezquita de Ibn Tulun:

      Ibn Tulun

      Ahmed Zehavi, nazir de la mezquita de Ibn Tulun:

      Ahmed Zehavi

      Nessim Efti, ulema de Ibn Tulun y guardián del cinturón de Nitocris:

      Nessim Efti

      Ambos saben que existió un Faraón Negro, una plaga que fue destruida por el poder de Alá. También conocen su nombre, Nyarlathotep, pero no lo pronuncian en voz alta porque les desagrada. Cuentan las profecías que Nitocris, otro legendario poder maléfico, puede llegar a resucitar mediante el cinturón y por ello quieren evitarlo. Han intentado destruir el cinturón, pero de momento no han encontrado la manera. La Hermandad trató de robar el cinturón, pero fue un intento bastante torpe, fácilmente abortado. Los ulema no conocen a Omar Shakti, que se mueve a niveles mucho más mundanos. Los dos creen que la Expedición Carlyle removió un antiguo mal que ahora amenaza el espíritu de muchos hombres.

      El Faraón Negro:

      Nyarlathotep

      EL SALÓN DEL TRONO
      Un arco asimétrico señala la entrada a esta cámara.

      * EL TRONO: el sillón del trono está esculpido en piedra negra, incrustada con piedras preciosas. La gran silla se encuentra alzada sobre el nivel del suelo mediante una tarima escalonada.

      * EL BAJORRELIEVE: la pared de detrás del trono está cubierta de bajorrelieves que en parte pertenecen a los Mitos de Cthulhu y en parte son de origen egipcio. Vienen a describir el inminente nacimiento del avatar de Nyarlathotep en la Montaña del Viento Negro, aunque la fecha que se da es bastante vaga y según el doctor Kafour puede ser en el plazo de dos o tres meses. La profecía también predice que el gran nacimiento vendrá precedido por una gran destrucción, aunque la naturaleza de la misma tampoco queda clara.

      * LA PARED ASTRONÓMICA: la pared a la izquierda del trono tiene dos bajorrelieves que representan un gran mapa estelar y una pequeña representación de posiciones planetarias específicas dentro del sistema solar. Todos los puntos del mapa estelar pertenecen a nuestra galaxia pero todo lo que se puede sacar es la relación de Fomalhaut, Aldebarán, Deneb y otras pocas estrellas visibles. El resto de los centenares de puntos no tienen significado aparente o bien un significado astronómico fuera del alcance de los astrónomos humanos cuerdos. El mapa de posiciones planetarias indica que la próxima configuración planetaria correcta tendrá lugar el 14 de Enero de 1926. Esa fecha coincide con un eclipse total de sol en el Océano Índico.

      * EL MAPA HEMISFÉRICO: en la pared a la derecha del trono hay un mapa distorsionado de Eurasia, África, Australia y el Pacífico Occidental. Se reconocen fácilmente las montañas, los ríos y el perfil de los continentes pero no se muestran ciudades ni naciones. Hay un triángulo alargado cuyos vértices están marcados mediante rubíes sin tallar y que se encuentran en el Mar de China Oriental, el centro de Kenia y Australia Occidental. Dado que el mapa tiene una función puramente decorativa es imposible determinar posiciones precisas. El Océano Índico está cruzado por un arco realizado con incrustaciones de ébano, que coincide con la zona que cubrirá el eclipse del 14 de Enero de 1926. El mapa está bordeado por palabras arcanas que Kafour traduce como: “Los Primigenios volverán y todos temblarán ante su terrible poder.”

      Las gemas se encienden, Nyarlathotep llega.

      En el salón del trono, Nyarlathotep aparece en su aspecto de Faraón Negro, cruel y deslumbrante, magníficamente maléfico. Como los investigadores llegaron a ver el busto guardado en la habitación secreta del sótano de la Fundación Penhew pueden reconocerle. A su izquierda y derecha, el aire parece hervir y retorcerse. Una música sucia y ultraterrena flota en el aire, tentadora y decepcionante a la vez. Huele a muerte por todas partes.

      EL MENSAJE DE NYARLATHOTEP:

      “Sois unos inconscientes al continuar con vuestros fútiles esfuerzos puesto que los dioses a los que desafiáis son demasiado poderosos para que unos simples mortales puedan afectar a sus acciones. Deberíais volver a vuestras casas mansa y agradecidamente a esperar lo inevitable”.

      “Mirad la suerte de los que os precedieron”: Moviendo una mano se forman imágenes del campamento de la Expedición Carlyle en África, con porteadores keniatas por doquier y los miembros principales bien visibles. Todo parece tranquilo hasta que se oyen unos gritos terribles y del cielo empiezan a aparecer docenas de Horrendos cazadores, mientras que de la tierra surgen Gules, Semillas informes de Tsathogghua y otros seres terroríficos. Se ve perfectamente cómo todos los miembros blancos de la expedición son despedazados mientras que los africanos mueren por docenas. La masacre es indescriptible. (Pongo aquí los nombres de los monstruos cthulhoideos para que los jugadores se hagan una idea de las imágenes, aunque sus investigadores desconozcan qué son esos seres).

      “Incluso los valientes saben cuándo no hay nada que hacer. Todas las puertas os están cerradas y vuestros sueños, condenados: vuestra lucha es estéril”.

      Nyarlathotep ofrece una prueba de su poder: con otro gesto de su mano el mapa hemisférico brilla y se disuelve, apareciendo en su lugar una arcada al otro lado de la cual puede verse el antiguo Egipto, y concretamente un mercado en el que se afanan mercaderes, artesanos, etc. La arcada se abre a nivel del suelo y es fácil pasar al otro lado. La situación física es la misma de la pirámide pero en ese tiempo aún no ha sido construida.

      11 marzo, 2012 en 14:04

  12. Guardián de los Arcanos

    Noticia del ‘Scoop’ que interesó a Jackson Elias:

    -CONTINÚAN LOSASESINATOS-
    El cadáver de un extranjero sin identificar fue hallado el Martes flotando en el Támesis. Con ésta son 24 las víctimas de la serie de asesinatos macabros que padece la ciudad.
Aunque el inspector Barrington, del Yard, no ha querido hacer comentarios, fuentes bien informadas manifestaron al Scoop que la víctima había sido salvajemente golpeada por una o varias personas y después acuchillada en el corazón.
Esta serie de asesinatos hace ya tres años que dura, para perplejidad de los londinenses. ¿Acaso tendremos que esperar a que el señor Sherlock Holmes, de quien el Sr. Doyle afirma que está retirado, acuda de nuevo en nuestra defensa? Se recuerda a los lectores del Scoop que su estimado periódico mantiene una recompensa para toda información que conduzca a la captura y procesamiento de los perpetradores, recompensa que tras este último asesinato ya asciende a 24 £. ¡Permanezcan alerta!

    11 octubre, 2011 en 15:05

  13. Guardián de los Arcanos

    LA DECLARACIÓN DE ERICA CARLYLE SOBRE SU HERMANO ROGER
    Desde el principio Erica supo que la expedición africana de Roger era mucho más que otro de sus caprichos tontos. Ella notaba que había algo secreto que le fascinaba y preocupaba por un igual. La negra (porque Erica no sabe cómo se llama) fue la causa de la obsesión de Roger. Para Erica, el hecho de que Roger pudiera tener relaciones con una mujer de color indica lo depravados que habían llegado a ser sus gustos. Desde que la negra se puso a dirigir la vida de Roger (Erica no tiene ni idea de dónde pudo conocerla), éste empezó a tener sueños extraños en los que algo parecía llamarle y a pedirle que hiciera algo. Roger se despertaba gritando pero rehusaba por completo explicar nada más de sus sueños.

    Erica le recomendó a Roger que fuera a visitarse con el doctor Robert Huston, por aquel entonces la celebridad más destacada de su círculo de amistades. Erica cree que el doctor Huston convenció a Roger para montar la expedición y se siente culpable por ello, aunque también está convencida de que la negra hizo que Roger perdiera el contacto con la realidad. Éste desaparecía de vez en cuando durante varios días y volvía desencajado y con la mirada perdida, pudiéndosele sólo sacar que había estado en Harlem.

    Roger decía que la negra era de sangre noble, una sacerdotisa, y que poseía secretos que él debía obtener. Durante algún tiempo Erica apoyó la expedición pensando que en ella Roger se daría cuenta de que la negra y sus historias eran un fraude.
    Erica cree ahora que la negra causó la locura de su hermano.

    En un momento dado Erica menciona que, hacia el final, Roger no dejaba de leer algunos libros antiguos de los que ella alcanzó a hojear uno. Lo que pudo leer la asustó sobremanera puesto que parecía sustanciar las locas acciones de Roger. Éste ocultaba todos sus libros en una caja fuerte escondida en la biblioteca de la casa, sin saber que su hermana sabía la combinación, que tiene apuntada en la solapa de un libro de poemas de Edgar Allan Poe. Ni se le ha ocurrido abrirla desde la partida de Roger a Londres porque ha hecho construir una nueva e impenetrable en las oficinas de la mansión.

    LA DECLARACIÓN DE ERICA CARLYLE SOBRE LOS OTROS MIEMBROS DE LA EXPEDICIÓN
    SIR AUBREY PENHEW: Erica no sabe nada acerca de él y tampoco sabe por qué se unió a la expedición. “Quizá Sir Aubrey necesitaba dinero. Todos los que circulaban alrededor de Roger lo necesitaban.”
    EL DOCTOR ROBERT HUSTON: Un hombre agradable y apuesto al que Erica encontraba extremadamente sensible y perceptivo. Huston supuestamente acompañó a Roger para proseguir su tratamiento.
    HYPATIA MASTERS: Erica se había encontrado con ella en un par de ocasiones y no le había hecho impresión alguna. Roger salió algunas veces con ella pero poco más. Era una buena fotógrafa y quizá ésa fue la razón de que se incorporara a la expedición.
    JACK “BRASS” BRADY: Era fanáticamente leal a Roger, y alguien en quien éste podía siempre confiar. Los abogados de los Carlyle habían salvado a Brady de una acusación de asesinato en California coincidiendo con una (breve) estancia de Roger en la Universidad de Sacramento, tras haber sido expulsado consecutivamente de Harvard, Yale, Princeton, Miskatonic y Cornell.

    2 octubre, 2011 en 15:40

    • Guardián de los Arcanos


      Mickey Mahoney, editor del semanario sensacionalista ‘Scoop’.


      James Barrington, inspector de Scotland Yard.

      11 octubre, 2011 en 15:03

  14. Guardián de los Arcanos

    Extracto del libro ‘La vida como un dios’:

    “Sus ángulos eran magníficos y muy extraños; quedé cautivado por su repulsiva belleza y pensé por breves momentos en los ilu sos que viven a la luz del día y que juzgan la situación de esta cámara como equivocada, riéndome de la gloria que se pierden. Cuando se encendieron las seis luces y fueron dichas las grandes palabras, Él vino, con toda la gracia y el esplendor de los planos superiores, y tuve deseos de cortar mis venas para que mi vida fluyera hacia su ser, convirtiéndome así en parte de un dios.”

    2 octubre, 2011 en 15:40

  15. Guardián de los Arcanos

    Bradley Grey, abogado de Erica Carlyle:

    Erica Carlyle, hermana de Roger Carlyle:

    Sitios destacados de Nueva York:

    2 octubre, 2011 en 15:39

  16. Guardián de los Arcanos

    Información recabada por los investigadores sobre los miembros de la Expedición Carlyle:

    ROGER VANE WORTHINGTON CARLYLE

    Carece de antecedentes policiales y no consta que realizara el servicio militar. Siempre rico, siempre ignorado y descuidado por su padre, el joven Carlyle necesitaba afecto continuamente. Sus abogados consiguieron librarle de un juicio por paternidad a los 17 años. Cuando tenía 18 tuvo que someterse a un corto tratamiento de rehabilitación por alcoholismo, y de nuevo a los 20. Se graduó milagrosamente en Groton (un internado para gente ‘bien’) pero tuvo que marcharse honorable aunque inevitablemente de varias excelentes universidades (Harvard, Yale, Princeton, Miskatonic, Cornell y la Universidad de California en Sacramento) en tres años. Cuando sus padres murieron en un accidente de coche Carlyle pareció encontrarse a sí mismo y durante un año se ganó la admiración general de sus pares, servidores y parientes. Sin embargo, cuando su enérgica hermana (que no había descuidado sus estudios) demostró estar más capacitada para llevar los asuntos de la familia volvió a sus antiguos hábitos.
    Su falta de carácter pareció confirmarse cuando Carlyle cayó bajo la influencia de la misteriosa mujer del África Oriental, una supuesta poetisa que utilizaba el pseudónimo Anastasia Bunay. Al poco tiempo empezaron a llegar rumores de orgías y excesos aun peores a oídos de la policía, la prensa y otros cuyo oficio es saber cosas. Al mismo tiempo, Carlyle empezó a extraer grandes sumas de dinero de los intereses familiares, lo que le acarreó no pocas disputas con su hermana y los asistentes de ésta. Sin embargo, en persona Carlyle continuó aparentando seriedad y decoro, convirtiéndose en una figura popular en el ambiente nocturno de Nueva York. El mes anterior a su partida para Egipto parecía haber encontrado nueva seriedad aunque los objetivos de la expedición eran inescrutables aun para aqué- llos cuya obligación debería haber sido saberlos.
    La familia Carlyle es enormemente rica desde la Guerra Civil. El primer Carlyle, que se llamaba en realidad Abner Vane Carel, fue deportado al nuevo mundo (concretamente a Virginia) en 1714 tras ser hallado culpable por las autoridades de su Derbyshire natal de ‘conducta impropia y desesperada’. Era hijo ilegítimo y desacreditado de un noble de los Midlands de poca relevancia. Su hijo Efraím se trasladó a Nueva Inglaterra adoptando el apellido Carlyle por quedar más señorial, y fue quien cimentó la fortuna familiar invirtiendo en las industrias maderera y textil.

    DOCTOR ROBERT ELLINGTON HUSTON

    Carece de antecedentes policiales, no hizo el servicio militar. El menor de tres hermanos, hijo de un médico de Chi- cago quien de joven había pertenecido a diversas sectas aberrantes. Robert se graduó con honores en Johns Hopkins (famosa escuela de medicina de los EEUU), y al cabo de tres años se libró de su consulta de enfermedades circulatorias así como de su mujer, yendo a Viena a estudiar primero con Freud y luego con Jung. Huston fue uno de los primeros americanos en acometer tan esotéricos y controvertidos estudios que aparentemente tenían mucho que ver con comportamientos sexuales que ninguna persona normal podía adoptar. Su pasado al parecer salaz y peligroso, así como sus elegantes costumbres y su agudo ingenio le gran- jearon una enorme popularidad a su vuelta a Nueva York, donde estableció una consulta de psicoanálisis.
    Huston consiguió en seguida fama y popularidad, especialmente por lo elevado de sus facturas que estaban entre los 50 y los 60$ por visita, en una época en que un profesor universitario ganaba unos 4000$ al año. Las mujeres (incluyendo a Erica Carlyle) le encontraban encantador, apuesto, sensible, sexy y perceptivo; aunque aparentemente se unió a la expedición para continuar el tratamiento de Roger, en realidad acababa de liquidar un romance con una de sus pacientes (Imelda Bosch) quien, desengañada, se suicidó. Carlyle consiguió echar tierra al asunto a cambio de la compañía de Huston, si bien otros rumores apuntan a que tampo- co quería que éste circulara libremente por entre la crema de Nueva York mientras él se hallaba en Egipto; no confia ba en que la ética de Huston fuera suficiente como para guardar en secreto cierto material sumamente explosivo sobre su joven paciente.
    Tras ser declarado muerto, los archivos de Huston quedaron bajo la custodia del Colegio de Médicos del Estado de Nueva York, lo cual causó una cierta controversia, que llegó hasta los periódicos.
    LOS ARCHIVOS DE HUSTON
    LAS NOTAS ACERCA DE ERICA CARLYLE EN EL FICHERO DE HUSTON: Señala algunas consultas inocuas por las que pagaba casi 100$ por visita; establece que se hallaba turbada por sus relaciones con su hermano Roger. Huston cree que Erica posee un carácter notablemente adecuado para una mujer tan joven y anota que no ha visto a menudo un ajuste tan correcto a los problemas de la vida. Sugiere que estaría encantado de hablar con Roger.
    CARLYLE, ROGER VANE WORTHINGTON Primera visita: 11 de Enero de 1918 Referencia: Erica Carlyle
    Pariente más próximo: Erica Carlyle
    A instancias de su hermana, el señor Roger Carlyle me visitó esta mañana. No da excesiva importancia a su estado mental pero concede que ha tenido algunos problemas para dormir debido a un sueño recurrente en el que oye una voz distante que le llama. (Es interesante notar que la voz le llama por su segundo nombre, Vane, con el cual el Sr. Carlyle admite que se dirige a sí mismo.) C. se mueve hacia la voz y tiene que abrirse paso a través de una niebla parecida a una telaraña en la que se supone que se encuentra quien le llama.
    El que llama es un hombre alto y macilento que tiene grabada en la frente una cruz ansada cabeza abajo, que parece arder. Siguiendo con el tema egipcio (en el que C. dice no tener interés alguno) el hombre extiende sus manos hacia él, con las palmas hacia arriba. En la palma de la mano izquierda. C. puede ver su propia cara y en la palma de la derecha una pirámide inusualmente asimétrica.
    El que llama junta sus manos y C. se siente como si flotara hacia el espacio, deteniéndose frente a un grupo de figuras monstruosas, de seres humanos con miembros de animales, garras y colmillos, sin forma específica alguna, que están formando un círculo alrededor de una bola amarilla de energía a quien C. reconoce como otro aspecto del hombre que le llamaba. La bola le atrae a su interior y él entra a formar parte de ella, viendo las cosas a través de ojos que no son los suyos. En el vacío aparece un gran triángulo, asimétrico igual que la pirámide de antes, y entonces C. oye que quien le llamaba dice: “Y conviértete en dios conmigo.” En ese momento, en el que millones de formas extrañas entran en el triángulo, C. despierta.
    C. no considera este sueño como una pesadilla aunque no le permite descansar correctamente. Dice que le produce gran satisfacción y que cree que se trata de una auténtica llamada, aunque mi impresión es que duda acerca de ello. Esta actitud esquizofrénica caracteriza gran parte de su vida…
    18 de Septiembre de 1918
    La llama M’Weru, Anastasia y Sacerdotisa. Está obsesionado con ella lo cual no es de por sí malo, puesto que la devoción exterior es una manera de suavizar las tensiones de una contradicción megalomaníaca. Esa mujer es ciertamente un rival para mi autoridad…
    3 de Diciembre de 1918
    Si no voy con él, C. amenaza con contar lo que sabe. Si voy, toda pretensión de que seguimos con el psicoanálisis será baldía. ¿Cuál será mi papel entonces?

    SIR AUBREY PENHEW

    Servicio limitado en los Yorkshire Guards de 1901 a 1902; su único antecedente policial es haber sido cogido in fraganti cuando intentaba birlar un casco de policía en la Univer- sidad (Oxford, 1898). Su vida pública es fácil de investigar con una ojeada al Quién es quién o al Burke’s Peerage. Con la inevitable cuota de ovejas negras y bribones a lo largo de los siglos, los Penhew trazan sus nobles orígenes hasta Gui- llermo el Conquistador, cuando Sir Boris Penhew adquirió grandes propiedades en el Oeste de Inglaterra. Con la excepción de un tal Sir Blaize, que fue decapitado por traición y magia negra (sus crímenes casi costaron a la familia sus tí- tulos y propiedades) la prosperidad y el prestigio de los Penhew han permanecido incólumes durante ocho siglos.
    Sir Aubrey estudió Arqueología en la Universidad de Oxford, graduándose con matrícula de honor e invirtiendo los siguientes años en Egipto donde estuvo realizando ex- ploraciones y excavaciones de prueba en las por aquel entonces poco conocidas zonas de río arriba, la Primera Catarata y aun más arriba. Como señala su biografía oficial, Sir Aubrey es el fundador de diversas ramas de la Egiptología, amén de haber realizado infinidad de importantes descubrimientos arqueológicos, particularmente en Dhashur. Casi tan importante como él, la Fundación Penhew, creada por Sir Aubrey, ha emprendido muchas e importantes investigaciones en Inglaterra y en el extranjero, y es la responsable de la educación de gran cantidad de jóvenes prometedores pero carentes de recursos.
    Sir Aubrey tiene cierta cantidad de residencias conocidas, incluyendo mansiones en Londres, los Cotswalds (región del suroeste de Inglaterra), Mónaco y Alejandría, además de pisos en París, Roma y Atenas. Es tremendamente rico y según parece aumentó su fortuna a través de compañías americanas participadas por él durante la Gran Guerra.
    Aunque es una figura pública, la vida privada de Sir Aubrey es casi totalmente desconocida. Es soltero y no tiene familia o herederos aparte de la Fundación Penhew. Sus compañeros egiptólogos le tienen en gran estima.

    HYPATIA CELESTINE MASTERS

    No tiene antecedentes policiales. Heredera de la familia Masters, propietaria de una gran fortuna en industrias de armamentos, la historia de la cual fue ampliamente publicitada en el libro Amos de la corrupción, por Nikolai Steinburg (aquí hay un juego de palabras entre el apellido Masters y la palabra “masters”, que quiere decir “Amos”). El abuelo de la señorita Masters, Aldington, conservó y aumentó la fortuna dejando la mayoría de las decisiones a una serie de Directores Generales que, por lo general, marcaron líneas de actuación inteligentes y provechosas a largo plazo. George, el padre, también adoptó tan relajado ritmo de vida invirtiendo la mayor parte de su tiempo en malcriar a su hija. Hypatia fue a academias suizas y francesas, mostrando facilidad para los idiomas, y siendo su mayor interés la Fotografía. Algunas de sus colecciones recibieron excelentes críticas y reunieron públicos multitudinarios. Un rasgo alocado de su carácter le hizo tener una aventura con un tal Raúl Pineda, un católico marxista. Con una tirada de Suerte, una amiga íntima (Olivia de Bernadesta) admitirá que Hypatia estaba embarazada de Raúl, que abortó y que se fue del país con Carlyle para no tener que enfrentarse con su amante.
    Se sabe que la señorita Masters había salido con Roger Carlyle varias veces, pero la relación parece haber sido siempre tan sólo amistosa. Aparentemente había pocas ra- zones para su presencia en la expedición.

    JACK ORIEL ‘BRASS’ BRADY

    Posee un amplio y dilatado historial policiaco en el que figuran peleas de bar, hurtos de poca monta y una acusación de asesinato de la que fue absuelto. Como sargento de la In- fantería de Marina estuvo en China y más tarde en Francia durante la Gran Guerra, haciéndose merecedor de una Estrella de Bronce y varias citaciones en el orden del día. Se rumorea que hizo de mercenario en Turquía y que habla el Turco y el Árabe, así como diversos dialectos chinos. La acusación de asesinato se basa en una pelea en un campo petrolífero en la que, al parecer, Brady cogió fuertemente a su contrincante por el cuello, ahogándole antes de que los presentes pudieran apartarles. El incidente llamó la atención de Roger Carlyle, quien por aquellas fechas se acababa de matricular en la Universidad de California. Tras una conversación de más de una hora, se forjó entre los dos una fuerte alianza, extraña para cualquiera que conociera a Carlyle puesto que el joven nunca había tenido amigos. Carlyle organizó la defensa con los mejores abogados del país quienes procedieron metódicamente a demoler el aparentemente fácil alegato de la acusación y a eclipsar el testimonio de diversos testigos oculares con lo cual el veredicto final fue absolutorio por la concurrencia de algunos motivos técnicos. Desde entonces, Carlyle y Brady raramente se separaron actuando éste unas veces como guardaespaldas y otras como portavoz de aquél. En la expedición Brady actuaba de capataz y encargado general, realizando la tarea sorprendentemente bien.
    El sobrenombre de Jack procede de una placa de latón (en Inglés ‘brass’) que siempre lleva en el bolsillo del pecho de la camisa. Los que la han visto la describen como cubierta de extraños signos e inscripciones, afirmando que un par de veces la han mellado las balas. Brady afirma que su madre, una mujer extraña que vive prácticamente recluida por voluntad propia en el Norte de Michigan es medio bruja y preparó esta placa para proteger a su impetuoso hijo.

    29 agosto, 2011 en 17:10

  17. Guardián de los Arcanos

    Pistas facilitadas por Jonas Kensington, editor de Prospero Press:

    Carta de Elias a Kensington desde Kenia:

    Apreciado Jonas:

    ¡Grandes noticias! Existe la posibilidad de que no todos los miembros de la Expedición Carlyle murieran. Tengo una pista. Aunque las autoridades de por aquí se niegan a considerar el tema de la secta, los nativos dicen lo contrario. ¡No te puedes imaginar lo que cuentan! Te envío algunas notas de lo más jugoso. ¡Con esto nos forramos!

    Saludos sangrientos de J.

    P.D. Necesitaré un anticipo para seguir este rastro. Más detalles en otro momento.

    Las notas de Nairobi de Jackson Elias:

    Éstas son las primeras notas recibidas por Jonas desde Nairobi, por correo. Están razonablemente bien organizadas y parecen completas en su mayor parte, salvo por la ausencia de conclusiones, conexiones y temas claramente definidos. La letra es firme y clara.

    El primer juego de notas de Nairobi describe los departamentos, funcionarios y tribus visitados por Elias, en busca de material que hiciera referencia a sectas y a rituales sectarios. No se descubrió nada concluyente pero Elias descarta la versión oficial de la masacre Carlyle.
    El segundo describe su viaje hasta el lugar de la masacre. Señala particularmente que el terreno es completamente yermo y que las tribus de la región evitan esa zona afirmando que está maldita por el Dios del Viento Negro, cuyo hogar se encuentra en la cima de la montaña.
    El tercero es una entrevista con un nativo llamado Johnstone Kenyatta, quien afirma que los asesinatos Carlyle podrían haber sido realizados por la secta de la Lengua Sangrienta. Se dice que dicha secta vive en la montaña y que su suma sacerdotisa forma parte de la Montaña del Viento Negro. Elias se muestra educadamente escéptico pero Kenyatta insiste en lo dicho. En una serie de anotaciones Elias señala que las tribus de la zona odian y temen a la Lengua Sangrienta, que la magia tribal no ofrece protección y que el dios de dicho culto no es africano.
    El cuarto es una profundización en lo expuesto en la entrevista de Kenyatta. Elias confirma a partir de diversas fuentes que la Lengua Sangrienta existe, aunque no le es posible encontrar evidencias de primera mano. Los relatos sobre la secta mencionan el robo de niños para ser sacrificados. También se dice que grandes criaturas aladas descienden de la Montaña del Viento Negro para arrebatar personas. La secta adora a un dios desconocido por los folkloristas, y que no encaja con ninguna tradición africana. Hay un apunte que señala: “Sam Mariga, est. tren”.
    El quinto es una sola hoja en la que Elias anota que hay que examinar cuidadosamente la parte cairota del itinerario de la expedición. Está convencido de que la razón que les impulsó a desviarse a Kenia se encuentra en el Nilo.
    El sexto es una entrevista con el teniente Mark Selkirk, quien estaba al mando del grupo de rescate que encontró los cadáveres de la expedición. Selkirk vive en Kenia desde la Gran Guerra y menciona que los cuerpos estaban extraordinariamente bien conservados para el tiempo que había transcurrido desde la muerte, “como si la mismísima putrefacción no se atreviera a acercarse a ese lugar”. En segundo lugar, los porteadores habían sido despedazados, como por un animal salvaje, pero no se imagina qué tipo de animal pudo haberlo hecho. La palabra que emplea es “inimaginable”. Está de acuerdo en que los Nandi pueden haber tenido algo que ver en el asunto, pero sospecha que las pruebas en su contra pueden haber sido amañadas comentando, “no sería la primera vez”. Finalmente, confirma que entre los cadáveres no había el de ningún europeo, sino que en la yerma llanura sólo se encontraron los cuerpos de los porteadores nativos.
    El séptimo es otra hoja suelta. Elias se encontró con “Nails” Nelson en el bar Victoria de Nairobi (este último había estado trabajando como mercenario para los italianos en la frontera entre Somalia y Abisinia, y desertó a Kenia tras traicionar a sus patrones) quien afirmaba haber visto a Jack Brady con vida en Marzo de 1923 en Hong Kong, es decir, hacía menos de dos años. Brady se mostró amable aunque precavido y poco charlatán, reteniéndose Nelson de preguntarle demasiado. Este indicio permite a Elias suponer que otros miembros de la expedición pueden estar aún con vida.
    El octavo discute una posible estructura para el libro sobre la expedición Carlyle, pero en su mayoría no contiene nada que no se haya mencionado ya, con párrafos que empiezan así: “Cuenta ahora qué sucedió” y “explica por qué”.

    Las últimas notas de Elias, escritas en Londres:

    Esta colección de notas es la que alarmó a Jonás Kensington. Las páginas están dobladas y encuadernadas hasta formar un pequeño volumen. Frecuentemente hay una docena de páginas en blanco. A veces una sola palabra se repite continuamente página tras página. La mayor parte de los párrafos están escritos de forma tan agitada que no pueden leerse.

    Muchos nombres, muchas formas, pero todas son la misma y tienen el mismo objetivo… Necesito ayuda … Demasiado grande, demasiado horrible. Estos sueños… ¿Serán como los de Carlyle? Tengo que comprobar los archivos de ese psicoanalista… ¡Todos ellos sobrevivieron! Abrirán la puerta. ¿Por qué? … luego el poder y el peligro son reales. Ellos… Muchos indicios comienzan … Los libros están en la caja fuerte de Carlyle … Vienen tras de mí. ¿Me protegerá el océano? ¡Ja, ja! No es momento de echarse atrás. Tengo que contarlo y hacer que los lectores lo crean. ¿Tendré que chillarles? Chillemos juntos…

    1 agosto, 2011 en 1:01

    • Guardián de los Arcanos

      Profesor Anthony Cowles:

      PUNTOS PRINCIPALES DE LA PONENCIA DE COWLES EN ARKHAM
      1. Una vez existió entre los aborígenes una secta de adoradores del murciélago. Por extraño que parezca, era conocida en diferentes partes de Australia y el dios siempre recibía el nombre de Padre de todos los Murciélagos. Los adeptos creían que haciendo sacrificios humanos a su dios, ganarían el suficiente poder como para merecer que se les manifestase. Si podían persuadir o seducir al dios y hacer que éste se les apareciese, sería el conquistador de toda la humanidad.
      Los sacrificios se llevaban a cabo con los adoradores dispuestos en hileras, entre las cuales debían correr las víctimas, que eran golpeadas con garrotes provistos de afilados dientes de murciélago recubiertos de una sustancia derivada de los murciélagos enfermos de rabia; este veneno era de acción rápida, pero parece ser que las víctimas se volvían locas antes de morir. Se dice que los jefes de la secta tenían el poder de convertirse en serpientes provistas de alas de murciélago, lo que les permitía conseguir víctimas a lo largo y ancho de la región.
      Cowles cree que esta secta fue olvidada o extinguida hace cientos de años. Su existencia en tiempos pasados es el motivo por el que se interesó en los libros de Elias sobre sectas actuales.
      2. Un ciclo de canciones aborígenes habla de un lugar, situado en alguna parte de Australia Occidental, en donde vivieron unas criaturas gigantescas. Las canciones dicen que estos dioses, que no se parecían en nada a los seres humanos, construyeron grandes murallas durmientes y excavaron enormes cavernas, hasta que un viento provisto de vida acabó con los dioses y los echó del lugar, destruyendo su campamento. Cuando esto ocurrió, se abrió un camino al Padre de Todos los Murciélagos, que llegó a la Tierra y se hizo poderoso.
      3. Cowles enseña a los investigadores cuatro copias de otras tantas fotografías. Muestran unas dunas arenosas sin fin, entre las que se pueden ver unas columnas talladas y unos bloques de piedra también tallada. Aunque en el momento de la ponencia no tenía el libro con él, Cowles indicó que el descubridor, un tal Arthur Mac Whirr de Puerto Hedland, escribió un diario en el que registró sucesivos ataques contra los aborígenes. Mac Whirr hace referencia a muertes de víctimas con centenas de pequeñas punciones, con lo que las relaciona con la ancestral Secta del Murciélago de la Arena. El diario está en poder del profesor Cowles, quien lo guarda en su bungalow de Sydney.
      4. Cowles relata a los personajes una peculiar historia que acaba de conseguir cerca del Mar de Arafura; se titula “La Serpiente del Ar- co Iris salva a los hombres.” A Cowles le llama la atención que la historia describa con tanto detalle el enfrentamiento de la Serpiente del Arco Iris con el Padre de Todos los Murciélagos (en la historia, el Murciélago de la Arena):
      LA SERPIENTE DEL ARCO IRIS SALVA A LOS HOMBRES
      Cuando los hombres llegaron a esta tierra, encontraron agua. “¡Qué deliciosa es!” exclamaron, porque antes sólo tenían arena para be- ber. La Serpiente del Arco Iris, que es la esencia del agua, se alegró de ver que los hombres bebían de ella y se enorgulleció tanto de es- tas criaturas sin cola de la Gran Madre como se enorgullecía de los wallabíes y del resto de la vida ya que se entregaba a todos ellos.
      Pero el Murciélago de la arena, señor de todo lo que no tiene vida, se enfadaba a medida que las personas abandonaban su arena por el líquido refrescante de la Serpiente del Arco Iris. El Murciélago extendió sus alas por todas partes, llenando los nuevos manan- tiales y ríos con arena y resecando la tierra.
      Como habían aprendido a amar el agua y ahora carecían de ella, los hombres comenzaron a morir. Preocupada por su sufrimiento, la Serpiente del Arco Iris buscó al Murciélago de la Arena por arriba y por abajo. Cuando llegó a un lugar en que las dunas infinitas se ondulaban sin fin, encontró al Murciélago en una cueva oscura situada en el interior del firmamento. Colgando de allí estaban con él todos los miembros de su clan. “Murciélago de la Arena, ¿por qué eres tan cruel? Los hombres no pueden beber arena,” dijo la Ser- piente del Arco Iris. “Es mi sustancia la que corre por sus venas y es mi sustancia la que los bebés toman de los pechos de sus madres. Los hombres necesitan agua, no arena.”
      “Eso no es asunto mío,” dijo riéndose el Murciélago de la Arena. “Los hombres me han insultado. Deben volver a mis costum- bres para que me digne a tenerlos en cuenta.”
      En la aridez del hogar del Murciélago de la Arena, la Serpiente del Arco Iris se sentía incómoda y mareada.
      Pero tuvo una idea. “Oh, poderoso Murciélago de la Arena,” dijo, “¿por qué has elegido un lugar tan malo como éste para vivir? Un desierto tan pequeño no te debe de dar mucha fuerza.”
      “¿Pequeño?” jadeó el Murciélago de la Arena, “¡Pero si este desierto es el lugar con más arena del mundo! Soy el jefe de mi clan gracias a que poseo tanta arena.”
      “Yo sé de un lugar que tiene mucha más arena,” juró la Serpiente del Arco Iris. “Por eso me sorprende tanto que vivas aquí, en un lugar con tan poca arena.”
      “Serpiente del Arco Iris, si hay un lugar con más arena que éste, tanto yo como todo mi clan nos iremos allí para hacer de él nuestro nuevo hogar,” prometió el Murciélago de la Arena.
      La Serpiente del Arco Iris indicó la dirección de ese lugar y el clan del Murciélago de la Arena voló con fuerza hacia allí. La Serpiente del Arco Iris les había dicho la verdad, pero el lugar con más arena de todo el mundo estaba en el fondo del mar; en un lugar tan profundo que sólo el Murciélago de la Arena era lo bastante fuerte como para poder salir del agua. El resto de su clan quedó atrapado en el fondo del mar, muy por debajo de las olas.
      “¡Serpiente del Arco Iris, me has engañado!” gritó el Murciélago de la Arena. “Voy a subir al cielo a vivir, tan lejos del agua como pueda.” Y se marchó muy enfadado.
      Una vez el Murciélago de la Arena se hubo marchado, la Serpiente del Arco Iris podía volar por donde quisiese, pero ni siquiera ella era lo bastante grande como para estar en todas partes a la vez. Por ello, dijo a los hombres que volvería a estar con ellos en determinados momentos del año. Por si se olvidaba de volver, o por si se retrasaba, susurró unas poderosas palabras en los oídos de los hombres más sabios, para hacer que ella volviese cantándolas.
      Después de una tormenta, cuando los hombres ven que la cola de la Serpiente del Arco Iris se extiende por la tierra, saben que todo va bien.

      29 agosto, 2011 en 16:58

  18. Guardián de los Arcanos

    Pistas de la habitación 410 del hotel Chelsea:

    Marca grabada en la frente de Jackson Elias:
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    Carta de Miriam Artwright a Elias:
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    Carta de Faraz Najir a Roger Carlyle:
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    Tarjeta de Importaciones Emerson:
    Anverso:
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    Reverso:
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    Tarjeta de la Fundación Penhew:
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    Folleto anunciador de una conferencia:
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    Caja de cerillas:
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    Foto de un barco:
    Una foto borrosa y con poco detalle que muestra un yate bastante grande, anclado, rodeado de juncos chinos. Se pueden ver las tres primeras letras del nombre, que son “AMA”.

    1 agosto, 2011 en 0:52

  19. Guardián de los Arcanos

    Resumen de la hemeroteca del periódico ‘Pillar Riposte’ de Nueva York:

    RUMORES DE LA GRAN MANZANA

    ROGER CARLYLE, el conocido playboy (y de quien más de uno ha oído hablar abundantemente) abandonará Nueva York Mañana, ¡para explorar las tumbas de Egipto!

    Nuestros lectores ya conocen a algunas de las bellezas con las que ROGER se ha dejado ver en los locales de moda por lo que no dudamos que será capaz de desenterrar algo igualmente fabuloso de las arenas de Egipto.

    PILLAR/RIPOSTE, Nueva York,
    4 de Abril de 1919

    LA EXPEDICIÓN CARLYLE EMBARCA HACIA INGLATERRA

    Dirigida por el fabulosamente rico playboy Roger Carlyle, la expedición que lleva su nombre zarpó esta mañana con dirección a Southampton en el excelente vapor británico Estándar Imperial.

    Contrariamente a lo dicho en un principio, la expedición realizará investigaciones en Londres bajo los auspicios de la Fundación Penhew antes de continuar el viaje a Egipto el mes que viene.

    Los lectores recordarán la enorme fiesta que el Sr. Carlyle, que ahora cuenta con 24 años de edad, dio en el Waldorf Astoria para celebrar su mayoría de edad. Desde entonces los escándalos y el comportamiento grosero se han convertido en la marca de fábrica de Carlyle, pero nunca ha perdido su gancho en Manhattan.
    Los miembros de la expedición se han mostrado remisos a revelar sus propósitos en Egipto.

    OTROS MIEMBROS DE LA EXPEDICIÓN
    El famoso egiptólogo Sir Aubrey Penhew es el segundo jefe de la expedición y está al cargo de las excavaciones.

    El Dr. Robert Huston, un psicólogo freudiano muy de moda, acompaña a la expedición para realizar estudios paralelos sobre criptogramas antiguos.

    La Srta. Hypatia Masters, que mantuviera en el pasado relaciones con el Sr. Carlyle, actuará como fotógrafa y documentalista.

    El Sr. Jack Brady, amigo íntimo del Sr. Carlyle, acompaña al grupo en calidad de factótum.

    Es posible que en Londres se incorporen al grupo miembros adicionales.

    PILLAR/RIPOSTE de Nueva York, 5 de Abril de 1919

    CARLYLE PARTE HACIA EGIPTO

    EL CAIRO (AP) – Sir Aubrey Penhew, portavoz accidental de la Expedición Carlyle, indicó el Lunes que los líderes de la expedición se dirigirán en barco al África Oriental para un “bien ganado descanso”.

    Sir Aubrey desmintió los rumores que corrían acerca de que la expedición había descubierto pistas acerca de las legendarias riquezas de las minas del Rey Salomón, manteniendo que el grupo se iba de safari para tomarse un descanso en su labor.

    Roger Carlyle, acaudalado norteamericano y líder de la expedición, no pudo realizar comentario alguno al estar aún reponiéndose de la insolación que sufriera recientemente.

    Al comentar el desafortunado incidente, expertos locales declararon que Egipto es demasiado cálido en esta época del año para los anglosajones, y sugirieron que el americano había sido traicionado por su entusiasmo democrático que se dice le llevaba a trabajar personalmente con pico y pala.

    PILLAR/RIPOSTE de Nueva York, 3 de Julio de 1919

    VISITAS IMPORTANTES

    MOMBASA (Reuters) Los líderes de una expedición arqueológica americana llegaron hoy de vacaciones tras excavar en el valle del Nilo, en Egipto. Nuestro subsecretario, el Sr. Royston Whittingdon, les ofreció una cena de bienvenida en el Collingswood House, donde se pudo poner de manifiesto el ingenio de Sir Aubrey Penhew, jefe adjunto de la expedición.

    Acompañando a Sir Aubrey viajan dos americanos, el joven financiero Roger Carlyle y el doctor (en Medicina) Robert Huston.

    El grupo parte tierra adentro mañana con dirección a Nairobi, con el propósito de ir de caza.

    PILLAR/RIPOSTE de NuevaYork, 24 de Julio de 1919

    SE TEME QUE LA EXPEDICIÓN CARLYLE SE HAYA PERDIDO

    MOMBASA (Reuters) Representantes de la Policía han solicitado hoy la ayuda del público con respecto a la desaparición de la expedición Carlyle, de la que hace más de dos meses que no se sabe nada.

    El grupo incluye al acaudalado playboy Roger Carlyle y a otros tres respetables ciudadanos norteamericanos, así como al reputado arqueólogo británico Sir Aubrey Penhew.

    La expedición partió de Nairobi el 3 de Agosto, ostensiblemente para realizar un safari fotográfico, pero los rumores insistían en que se hallaban tras la pista de legendarios tesoros bíblicos.

    Carlyle y su grupo se supone que se proponían explorar partes del Valle de la Gran Grieta, al Noroeste de Nairobi.

    PILLAR/RIPOSTE de Nueva York, 15 de Octubre de 1919

    ERICA CARLYLE LLEGA A ÁFRICA

    MOMBASA (Reuters) En respuesta a varios indicios, la Srta. Erica Carlyle, hermana del líder americano de la perdida Expedición Carlyle, ha llegado hoy a Kenia a bordo del buque de pabellón egipcio “Fuente de la vida”.

    Se han recibido recientemente diversos informes procedentes de nativos Kikuyu acerca de una supuesta matanza de hombres blancos sin identificar cerca del Bosque de Aberdare.

    La Srta. Carlyle declaró su intención de encontrar a su hermano, sin reparar en esfuerzos, y trajo consigo el núcleo de la expedición de rescate.

    Destacando a varios agentes para coordinar los suministros y otras actividades con los representantes de la Colonia, la Srta. Carlyle y el resto del grupo partirán mañana con dirección a Nairobi.

    Su compañera, la Srta. Victoria Post, puso indirectamente de manifiesto la determinación de la Srta. Carlyle al relatar los rigores del viaje en el buque egipcio.

    PILLAR/RIPOSTE de Nueva York, 11 de Marzo de 1920

    CONFIRMADA LA MASACRE DE LA EXPEDICIÓN CARLYLE

    NAIROBI (Reuters)
    La masacre de la largo tiempo perdida Expedición Carlyle fue confirmada hoy por representantes de la policía del distrito.

    Roger Carlyle, el conocido playboy de Nueva York, se encuentra al parecer entre los desaparecidos.
    Las autoridades acusan del crimen a un grupo de nativos Nandi hostiles. Parece ser que se han hallado los restos de al menos dos docenas de personas entre los miembros de la expedición y porteadores en diversas fosas ocultas.

    Erica Carlyle, hermana de Roger y heredera de la fortuna de la familia Carlyle dirigió la peligrosa búsqueda de su hermano y el resto del grupo. Ella afirma que quienes descubrieron los restos fueron nativos Kikuyu, aunque en realidad fue la policía local.

    Entre otros miembros de la expedición a los que se da por desaparecidos se hallan el conocido egiptólogo Sir Aubrey Penhew, Hypatia Masters, perteneciente a la alta sociedad de Nueva York y el doctor Robert Huston. También se cree que han fallecido numerosos porteadores.

    PILLAR/RIPOSTE de Nueva York, 24 de Mayo de 1920

    ASESINOS COLGADOS

    NAIROBI (Reuters)

    Cinco nativos Nandi, hallados culpables de organizar la masacre de la Expedición Carlyle, fueron ejecutados esta mañana después de un juicio sumarísimo.

    Hasta el final, los nativos rehusaron revelar dónde habían escondido los cuerpos de los líderes blancos de la expedición. El Sr. Harvis, representando a la Corona, dejó claro durante el juicio que la masacre tuvo motivos raciales y que las víctimas de piel blanca fueron llevadas a un lugar secreto donde sufrieron el más salvaje tratamiento.

    La Srta. Erica Carlyle, que fracasó en su intento de salvar a su hermano, partió de vuelta hacia América hace algunas semanas, pero con toda seguridad le confortará saber que por fin se ha hecho justicia.

    PILLAR/RIPOSTE de Nueva York, 19 de Junio de 1920

    1 agosto, 2011 en 0:51

  20. Guardián de los Arcanos

    Noticiario sobre el seguimiento de la Expedición Carlyle:

    Noticiario sobre el desastre de la Expedición Carlyle:

    PNJ conocidos hasta el momento:

    Foto oficial de la Expedición Carlyle antes de partir de viaje:
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    Jackson Elias:
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    Jackson Elias en uno de sus viajes (a la derecha):
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    Jackson Elias muerto en la habitación 410 del hotel Chelsea:
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    Martin Poole, teniente de la Policía de Nueva York:
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    Jonas Kensington, editor de Prospero Press:
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    1 agosto, 2011 en 0:48

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